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Más Allá Del Cáncer Cerebral: El Valor De Los Ensayos Clínicos

7 min read  |  mayo 29, 2026  | 
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Cuando Mike Hugo despertó en un hospital en abril de 2022, supo de inmediato que algo andaba muy mal. Como vendedor de dispositivos médicos desde hacía muchos años, había visto innumerables radiografías y resonancias magnéticas, así que pidió ver su expediente. Rápidamente identificó cuatro fracturas por compresión en la columna vertebral, consecuencia del accidente automovilístico que lo había llevado allí. Pero, al seguir examinándolo, encontró algo mucho más aterrador: un tumor del tamaño de una pelota de golf. Los médicos le explicaron que había sufrido una convulsión mientras manejaba, perdió el conocimiento y terminó en una zanja. El tumor explicaba lo ocurrido.

Hugo se reunió con su esposa para decidir cuál sería el siguiente paso. Querían contar con el mejor equipo posible para extirpar el glioblastoma que crecía en su cerebro. Para ellos, eso significaba encontrar especialistas con acceso a una amplia variedad de ensayos clínicos, que les permitieran aprovechar las metodologías, tecnologías e investigaciones más recientes para tratar un cáncer complejo y de difícil acceso.

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Elegir el equipo adecuado

“Podía acudir a cualquier especialista del mundo, así que elegí al Tom Brady de la neurocirugía”, dijo Hugo, al referirse al equipo de Sylvester Comprehensive Cancer Center, parte de UHealth – University of Miami Health System, y el único centro oncológico del sur de Florida designado por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés).

Pocos días después, Hugo ya estaba en Sylvester iniciando un tratamiento que incluyó una técnica quirúrgica desarrollada en el marco de un ensayo clínico, una serie posterior de sesiones de radiación dirigida como parte de otro estudio y un dispositivo portátil para su recuperación, aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) tras un ensayo clínico exitoso en el que participó la Universidad de Miami.

Un plan de tratamiento en varias etapas

Tras el diagnóstico, las personas con glioblastoma suelen recibir un pronóstico de poco más de un año de vida. Sin embargo, más de tres años después de la cirugía, Hugo sigue vivo y aprovechando cada momento.

Amante de la adrenalina, ha logrado pescar un pez vela desde un kayak frente a Boynton Beach, montar a caballo con su esposa y sus dos hijas en el Parque Nacional Yellowstone y ganar una competencia de tiro con pistola en el “Buffalo Bill Center of the West”, en Wyoming. Incluso convenció a la estrella de la música country Tim McGraw de grabar con él una canción en video, que se volvió viral y dedicó a sus hijas por si algún día no pudiera acompañarlas el día de su boda.

Vivir la vida al máximo

En cada una de esas experiencias, Hugo envía fotos y videos a sus médicos de Sylvester para mostrarles todo lo que han hecho posible. “Les encanta. Les mando videos y les pregunto: ‘¿Cómo va mi puntaje KPS?’”, comenta entre risas, en referencia a una herramienta utilizada para evaluar la capacidad funcional de los pacientes.

Cirugía innovadora

El primer paso para Hugo fue una cirugía para extirpar el tumor, realizada por los doctores Michael Ivan, M.D. y Ricardo Komotar, M.D.

Cuando extirpan un glioblastoma, los cirujanos suelen retirar únicamente el tumor para evitar afectar las áreas cercanas del cerebro. Sin embargo, ensayos clínicos recientes han comenzado a incluir la extracción de parte del tejido cerebral circundante cuando se cree que las células cancerosas se pueden haber extendido y que esa zona no interviene en funciones esenciales del habla o motoras.

Pero ambos doctores participan en un ensayo clínico que va aún más allá y analiza con mucho mayor detalle la función de cada región cerebral que rodea el tumor —incluidas las áreas responsables de la memoria, emociones y percepción espacial— para extirpar de manera segura la mayor cantidad posible de células cancerosas.

“La intervención transcurrió muy bien”, señala el doctor Ivan, director de investigación del Brain Tumor Institute de Sylvester. “Solo recientemente, gracias a un nuevo software, hemos podido analizar con mucho más detalle estas funciones cognitivas sutiles que antes no podíamos evaluar”.

Radiación dirigida

El siguiente paso fue la radioterapia. Los glioblastomas vuelven a crecer rápidamente, por lo que los médicos utilizan radiación dirigida para frenar su avance.

Tradicionalmente, los oncólogos basan los 40 días de radioterapia en una única resonancia magnética tomada al inicio del tratamiento. Sin embargo, el equipo de Hugo recurrió al doctor Eric Mellon, quien participaba en un ensayo clínico que incorpora imágenes diarias para detectar cambios en tiempo real en el tumor y ajustar la radiación a medida que este cambia de posición. “Estaban persiguiendo mi tumor”, dijo Hugo.

Un avance portátil

La etapa final de su tratamiento ha consistido en utilizar una gorra especial equipada con imanes que generan campos eléctricos que ayudan a frenar la división de las células cancerosas. El dispositivo, llamado Optune Gio, fue aprobado por la FDA tras años de investigación y ensayos clínicos realizados en Sylvester y otros centros. Hugo ha quedado tan impresionado con los resultados que lo usa prácticamente las 24 horas del día. “El otro día estaba pescando con mosca y lo llevaba puesto”, cuenta.

La fuerza de un plan personalizado

Vanessa and Mike Hugo celebrate Mike's last cancer treatment at Sylvester.

En conjunto, la cirugía, recuperación y regreso de Hugo a su vida cotidiana demuestran el valor de contar con un equipo experto capaz de diseñar un tratamiento integral y personalizado, apoyado en una amplia variedad de ensayos clínicos.

“El Sylvester Brain Tumor Institute ofrece los ensayos clínicos más innovadores del país, lo que brinda a nuestros pacientes la mejor oportunidad de curación y amplía nuestro conocimiento sobre el cáncer cerebral”, afirma el doctor Komotar, codirector de neurooncología quirúrgica del instituto.

A medida que se ha recuperado, Hugo también se ha convertido en un defensor de otros pacientes con cáncer. Incluso ha viajado a Washington, D.C., para reunirse con funcionarios gubernamentales y pedir que más personas tengan acceso a los ensayos clínicos que le salvaron la vida.

Mientras tanto, sus médicos en Sylvester continúan supervisando su evolución, impresionados por su energía y deseo constante de ayudar a los demás.

Activismo y esperanza

“Me hace muy feliz verlo disfrutar de su familia y de su vida”, dijo el doctor Ivan. “Está inspirando a muchas personas con cáncer cerebral y dándoles esperanza. Se ha convertido en alguien a quien admirar. Además, está ayudando a visibilizar esta enfermedad y la necesidad de contar con más fondos para seguir avanzando”.


Escrito por Alan Gómez para Sylvester Comprehensive Cancer Center.


Tags: cáncer cerebral, ensayos clínicos, glioblastoma, historias de pacientes, neurooncología, Sylvester Comprehensive Cancer Center, tratamiento innovador

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