¿Podría La Investigación Oncológica De Hoy Ser La Cura Del Mañana?

A principios de 2023, Alex, sobreviviente de cáncer, fue diagnosticada con linfoma de Hodgkin tras detectar un bulto en el cuello. Su médico, Craig H Moskowitz, MD, investigador y director del programa de desarrollo académico para médicos clínicos en Sylvester Comprehensive Cancer Center, parte de UHealth – University of Miami Health System y la Miller School of Medicine, analizó con ella las opciones disponibles y, juntos, decidieron participar en un ensayo clínico de inmunoterapia. Aunque en su caso el tratamiento no fue efectivo, Alex sigue apoyando la participación en investigación.
“Creo que todo el mundo debería participar en investigación”, afirma. “Si se abre un ensayo clínico y eres candidato, lo recomiendo: puedes ayudar a otros y, además, podrías beneficiarte de menos efectos secundarios”.
Actualmente, Alex se encuentra en remisión completa tras recibir otros tratamientos.
Desde que comenzó a desarrollarse en las décadas de 1980 y 1990, la investigación en supervivencia al cáncer ha avanzado rápidamente. Este desarrollo ha permitido evidenciar que la calidad de vida de los sobrevivientes puede verse afectada de forma significativa por efectos secundarios mentales, físicos, psicosociales y económicos, incluso mucho después de finalizar el tratamiento. Este conocimiento no sería posible sin la participación de sobrevivientes y sus familias en estudios de investigación. Afortunadamente, existen múltiples formas de involucrarse.
Ensayos clínicos y estudios: conozca la diferencia
Un ensayo clínico, también llamado estudio intervencionista, evalúa la eficacia de un enfoque médico, como un tratamiento, terapia o dispositivo. Un estudio observacional analiza los resultados de salud en función del estado actual del participante, sus hábitos o su estilo de vida, sin intervenir directamente. Los estudios sobre calidad de vida pueden formar parte de cualquiera de estas categorías.
“La participación en investigación es fundamental para los sobrevivientes, porque, a medida que viven más tiempo, los estudios se centran cada vez más en los efectos físicos y sociales a largo plazo”, explica Sara M. St. George, Ph.D., profesora asociada de ciencias de la salud pública en la Miller School. “Ahí es donde entra la calidad de vida. Yo realizo ensayos conductuales, en los que asignamos intervenciones de comportamiento a los sobrevivientes y medimos su impacto. La calidad de vida es solo uno de los muchos resultados que evaluamos”.
Cada persona que participa en investigación oncológica contribuye al desarrollo de nuevos tratamientos, terapias y formas de atención, con impacto en la comunidad global.
Los científicos esperan resultados positivos para cada participante, pero incluso los resultados negativos aportan información valiosa. Este proceso es esencial para avanzar hacia nuevas soluciones, respuestas y, eventualmente, curas.
“La participación en investigación brinda a los sobrevivientes la oportunidad de contribuir al bienestar de futuros pacientes”, señala la doctora St. George. “También garantiza que sus necesidades y perspectivas estén representadas en los estudios, lo que ayuda a quienes vendrán después. Estoy muy agradecida por su participación”.
Simposio de supervivencia al cáncer
Los sobrevivientes y cuidadores que no deseen participar directamente en estudios también pueden contribuir asistiendo a eventos educativos centrados en los avances en atención e investigación en supervivencia al cáncer.
“El simposio de supervivencia es único por estar abierto a la comunidad”, comenta la doctora St. George, miembro del equipo docente de Sylvester. “La última vez, sobrevivientes y miembros de la comunidad se acercaron a mí para aprender más; les encantó poder compartir ideas en un mismo espacio”.
El 30 de octubre, la doctora St. George presentará un nuevo estudio piloto intervencionista, “Con cariño, abuela” (With Love, Grandma), una intervención digital sobre estilo de vida dirigida a sobrevivientes hispanas de cáncer y a sus hijas adultas o nueras. Durante la sesión, compartirá los resultados iniciales del estudio. El objetivo es fomentar hábitos saludables y dejar un legado de bienestar en sus familias.
La participación en investigación es una poderosa forma de que sobrevivientes y familias contribuyan a dar forma al futuro de la atención oncológica. Cada experiencia es única y, al compartirla, ayudan a los investigadores a plantear las preguntas adecuadas y generar un impacto duradero para quienes vendrán después.
Escrito por Cara Tremols.