La mujer y la salud cardíaca: el conocimiento es poder

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Hoy en día, los problemas de salud de la mujer están en primer plano, pero las mujeres todavía están un poco rezagadas con respecto a los hombres cuando de la salud cardíaca se trata.

Maureen Lowery, M.D., FACC, es muy consciente de esta desigualdad. La Dra. Lowery es cardióloga en University of Miami Health System y Vicepresidenta de Desarrollo y Diversidad Docente del Departamento de Medicina de University of Miami Miller School of Medicine. Fue defensora de la campaña Go Red for Women®, destinada a informar a las mujeres que la principal causa de muerte en la mujer son las enfermedades cardíacas. Fue el primer miembro del cuerpo docente en dar una conferencia sobre las diferencias de género en las enfermedades cardíacas en Miller School. “Cuando comenzó la campaña en 2004, encuestamos a muchas mujeres y descubrimos que la mayoría pensaba que morirían de cáncer de mama y que la enfermedad cardíaca era una enfermedad de los hombres.

Diez años después, una encuesta de seguimiento mostró que más mujeres sabían que la enfermedad cardíaca era la principal causa de muerte en la mujer, pero la mayoría aún sentía que el cáncer de mama representaba una amenaza más significativa. Si una mujer no cree que podría morir de una enfermedad cardíaca, estará menos motivada para abordar los factores de riesgo, como no hacer o hacer poco ejercicio, llevar una mala alimentación, fumar, padecer hipertensión y tener diabetes. ¿Otro motivo para tomarse esto en serio? En un año, se registran 55,000 accidentes cerebrovasculares más en mujeres que en hombres”, advierte la Dra. Lowery.

¿Nos están matando los conceptos erróneos?

Comprender las diferencias de género en torno a las enfermedades cardíacas se complica debido a varios factores. En la mujer, los síntomas suelen aparecer 10 años más tarde que en el hombre, y los ataques cardíacos generalmente ocurren 20 años más tarde, afirma la Dra. Lowery. Mientras tanto, los primeros signos de advertencia pueden pasar desapercibidos, incluso cuando se acumula placa en las arterias, lo que eventualmente conduce a la ateroesclerosis.

La Dra. Lowery destaca otros obstáculos:
  • Muchas mujeres conocen los factores de riesgo de las enfermedades cardíacas, pero no los “personalizan” y no reciben esta información de sus médicos.
  • La mayoría de las mujeres obtienen este tipo de información de Internet o de revistas, no de los profesionales de la salud.
  • Las mujeres pueden saber que sus síntomas son diferentes, pero no reconocen los signos imperceptibles o clásicos.

Obstáculos para un diagnóstico adecuado

Las mujeres no son las únicas responsables de la desigualdad en la salud del corazón. Un estudio publicado en The Journal of the American Medical Association indicó que las mujeres tienen menos probabilidades de que se les diagnostique dolor de pecho inestable (angina de pecho), y de recibir tratamiento por esta afección, incluso si van a la sala de emergencias.“Los estudios sugieren que la enfermedad coronaria en las mujeres se diagnostica poco, se diagnostica mal y no se trata bien, en comparación con los hombres. Las mujeres que presentan dolor de pecho tienen menos probabilidades que los hombres de ser derivadas para pruebas de diagnóstico e intervenciones terapéuticas”, afirma la Dra. Lowery. Esas intervenciones incluyen aspirinas, bloqueantes ?, inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina (angiotensin converting enzyme, ACE), procedimientos para restaurar el flujo sanguíneo y rehabilitación cardíaca. “Estos tienen beneficios comprobados en las mujeres, pero son poco utilizados, especialmente en mujeres de comunidades minoritarias. Los médicos deben enfatizar el uso de tratamientos comprobados, con especial atención a las poblaciones marginadas”, advierte la Dra. Lowery.

Reconozca sus factores de riesgo

En su investigación, la Dra. Lowery descubrió que los proveedores de atención médica no siempre aconsejan a las mujeres con respecto al control de los factores de riesgo. Una vez más, la autogestión es fundamental. Conocer sus riesgos es el primer paso para proteger su corazón. Los siguientes son factores de mayor riesgo para la mujer:

  • Obesidad: la cintura de una mujer no debe exceder las 35 pulgadas; la de un hombre no debe exceder las 40 pulgadas.
  • Consumo de tabaco.
  • Presión arterial alta.
  • Colesterol elevado.
  • Sedentarismo.
  • Diabetes: en la mujer, la diabetes aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca de 3 a 7 veces en comparación con un aumento de 2 a 3 veces en el hombre.
  • Antecedentes familiares.
  • Tener más 65 años o menopausia precoz.

Otros riesgos menos conocidos incluyen los siguientes:

  • Niveles elevados de homocisteína (aminoácidos).
  • Niveles elevados de lipoproteína (a) (colesterol malo).
  • Problemas de coagulación.
  • Inflamación.

La ecuación del estrógeno

Existe otro desafío que es exclusivo de la mujer. “La placa en las arterias aumenta con la pérdida de estrógenos; la menopausia afecta al colesterol”, afirma la Dra. Lowery. Ella cita estudios en los que se evaluó la función del estrógeno en el corazón de las mujeres y su uso como un “tratamiento específico en función del género”. El ensayo de intervenciones posmenopáusicas con estrógeno/progesterona (Postmenopausal Estrogen/Progestin Interventions, PEPI) mostró que el estrógeno mantuvo altos los niveles de colesterol “bueno” (HDL) y bajos los niveles de colesterol “malo” (LDL). Desafortunadamente, también elevó los niveles de triglicéridos. En el estudio de corazón y reemplazo de estrógeno/progesterona (Heart and Estrogen/Progestin Replacement Study, HERS), en el que la Dra. Lowery fue la investigadora principal, “descubrimos que no había ningún beneficio estadístico en el uso del reemplazo hormonal con estrógeno/progesterona como tratamiento específico en función del género en mujeres posmenopáusicas con enfermedad cardíaca conocida. Además, en el ensayo de iniciativa de la salud femenina (Women's Health Initiative, WHI), los investigadores no encontraron ningún beneficio del reemplazo hormonal en mujeres posmenopáusicas sin enfermedad cardíaca”. En última instancia, esto significa que los médicos no deben recetar estrógenos con o sin progesterona para prevenir o tratar enfermedades cardíacas en las mujeres.

Algunos estudios de observación sí mostraron un beneficio de tomar estrógeno, pero se realizaron en mujeres perimenopáusicas más jóvenes cuya ateroesclerosis no estaba avanzada. El estrógeno estabilizó la placa arterial en estas mujeres. En ensayos de investigación en los que participaron mujeres de mayor edad, posmenopáusicas, “su cuadro de placas ya era complicado. Agregar estrógeno lo empeoró. La edad a la que las mujeres comienzan el tratamiento hormonal es importante para determinar el resultado de ese tratamiento, ya que puede tener efectos beneficiosos o adversos sobre la ateroesclerosis”, advierte la Dra. Lowery.

Desafortunadamente, nuestros relojes biológicos comienzan la cuenta regresiva cuando se inicia la menopausia. A medida que perdemos estrógeno, aumenta la placa en nuestras arterias. Aun así, los estudios concluyeron que, independientemente de si las mujeres atraviesan la menopausia más temprano o más tarde en la vida, no deben tomar estrógenos para mejorar la salud cardíaca. “Los cardiólogos no pueden recetar ni recomendar estrógenos para prevenir o tratar enfermedades cardíacas. La terapia de reemplazo hormonal solo debe ser recetada por ginecólogos para los síntomas de la menopausia y la osteoporosis”. Si usted atravesó una menopausia temprana, informe a sus médicos para que lo tengan en cuenta en su perfil de riesgo general.

Signos confusos y síntomas esquivos

Los síntomas de las mujeres pueden aparecer como cansancio o menor resistencia al ejercicio, cualquiera de los cuales podría atribuirse al trabajo, las responsabilidades familiares, el estrés, el envejecimiento u otras razones. ¿Cuál es el mensaje aquí? No subestime sus síntomas.


La Dra. Lowery señala el estudio de Framingham, el cual demostró que el 63 % de las mujeres
que murieron repentinamente por enfermedad coronaria no tenían síntomas previos. 

Algunas mujeres no tienen dolores en el pecho durante un ataque cardíaco, lo que podría explicar por qué a veces reciben un diagnóstico erróneo. Los síntomas varían, y algunos difieren de los comúnmente asociados con los ataques cardíacos. Los signos de advertencia de las mujeres pueden incluir lo siguiente:

  • dolor de espalda o de hombro;
  • dolor de estómago;
  • dolor en el cuello o en la mandíbula;
  • dolor en uno o ambos brazos;
  • disnea;
  • náuseas o vómitos;
  • aturdimiento;
  • sudor.

Después de recibir un diagnóstico erróneo, la ex presentadora de programas de entrevistas Rosie O'Donnell creó un acrónimo para ayudar a las mujeres a identificar los síntomas que la llevaron a sufrir un ataque cardíaco:

H-E-P-P-P

Heat (calor): sensación de calor o sofoco
Exhaustion (cansancio)
Pale (palidez)
Pain anywhere (dolor en cualquier parte)
Puke (vómito) (náuseas y vómitos)

Prevenir y prevalecer

A pesar de la confusión en torno a la salud cardíaca de la mujer, la conclusión es simple. “Si no se lo toma en serio, tampoco se tomará en serio las modificaciones en su estilo de vida. Cuando las pacientes me dicen: ‘no tengo tiempo para hacer ejercicio’, yo les digo: ‘entonces es mejor que tenga tiempo para estar enferma’”.

Para mantener su corazón sano:
  • Haga 30 minutos de ejercicio de moderado a intenso 5 días a la semana; 7 días a la semana es mejor.
  • Consuma alimentos saludables, como los que figuran en la dieta de enfoque alimenticio para detener la hipertensión (Dietary Approach to Stop Hypertension, DASH), la dieta Mediterránea o las dietas a base de plantas.
  • Mantenga un peso saludable y una cintura de 35 pulgadas o menos.
  • Controle el estrés.
  • Mantenga su colesterol total por debajo de 200.
  • Mantenga una presión arterial saludable de 120/80 o menos.
  • No fume.
  • Si es mayor de 65 años o atravesó la menopausia antes de tiempo y tiene otros factores de riesgo, consulte con su médico acerca de los riesgos y los beneficios de consumir una aspirina diaria.

Hágase las pruebas de detección en febrero.

Durante febrero, el Mes del Corazón en EE. UU., UHealth ofrece exámenes de calcio coronario, una prueba rápida e indolora que detecta la placa coronaria. Normalmente, la prueba cuesta $99; en febrero, solo cuesta $25. Visite UMiamiHealth.org/HeartScreening para obtener más información.
UHealth también ofrece el servicio gratuito en línea de evaluación de riesgos HeartAware.


Nancy Moreland es escritora colaboradora de UMiami Health News. Ha escrito artículos para numerosos y reconocidos sistemas de atención médica y para los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. También puede encontrar sus artículos en el Chicago Tribune.


 

 

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