Cada Vez Hay Más Casos De Cáncer De Colon Entre Los Adultos Jóvenes

Use esta lista de verificación de prevención para reducir su riesgo
El cáncer colorrectal se diagnostica cada vez con más frecuencia en personas jóvenes, incluidos adultos entre los 20 y 49 años, muchas veces con pocos o ningún síntoma temprano. Este cambio ha transformado la forma en que los médicos abordan la prevención y ha llevado a expertos nacionales a reducir la edad recomendada para comenzar los exámenes de detección a los 45 años en personas con riesgo promedio.

“Cada vez vemos a más pacientes diagnosticados a edades más tempranas de lo que hubiéramos esperado hace una generación”, afirma David Goldberg, M.D., médico e investigador de Sylvester Comprehensive Cancer Center, parte de UHealth — University of Miami Health System.
“Esto hace que la prevención, el reconocimiento de los síntomas y la detección oportuna sean más importantes que nunca”.
Durante las últimas dos décadas, los investigadores han documentado un aumento constante del cáncer colorrectal de aparición temprana, incluso cuando las tasas en adultos mayores han disminuido gracias a los exámenes de detección generalizados.
Como resultado de esta tendencia, el cáncer colorrectal es hoy la principal causa de muerte por cáncer en personas menores de 50 años en Estados Unidos, un aumento significativo frente a la quinta causa principal que representaba a principios de la década de 1990.
Aunque no existe una única causa identificada, los expertos creen que este incremento responde a una combinación de factores, incluidos la alimentación, la obesidad, la inactividad física, las exposiciones ambientales y los cambios en el microbioma intestinal.
La buena noticia es que la mayoría de las personas puede reducir su riesgo de cáncer colorrectal mediante un enfoque basado en la detección temprana y hábitos saludables. Esta guía sirve como lista de verificación para la prevención del cáncer de colon.
No asuma que ser menor de 50 años significa que no puede contraer cáncer de colon
La incidencia del cáncer colorrectal está aumentando con mayor rapidez entre los adultos menores de 50 años, y hasta el 75 % de los casos en este grupo etario se diagnostican en etapas avanzadas. Una de las razones es que los síntomas pueden pasarse por alto o atribuirse a causas menos graves en personas jóvenes.
“La edad por sí sola nunca debe utilizarse para descartar el cáncer colorrectal”, explica el Dr. Goldberg.
“Si los síntomas persisten, deben evaluarse, ya sea que la persona tenga 35 o 65 años”.
Síntomas como sangrado rectal, heces negras o muy oscuras, mucosidad en las heces, dolor abdominal persistente, fatiga, pérdida de peso inexplicable o cambios prolongados en los hábitos intestinales siempre deben ser consultados con un médico.
Hágase exámenes de detección con regularidad
Los exámenes de detección siguen siendo la forma más eficaz de prevenir el cáncer colorrectal. La mayoría de estos cánceres comienza como pólipos de crecimiento lento que pueden detectarse y extirparse antes de volverse peligrosos.
Los expertos recomiendan que los adultos con un riesgo promedio comiencen a hacerse exámenes de detección a los 45 años. Las opciones de detección incluyen pruebas de heces realizadas en casa, colonoscopia, colonografía por tomografía computarizada (computerized tomography, CT), sigmoidoscopia o un análisis de sangre.
“La colonoscopia se considera el procedimiento estándar para detectar y eliminar pólipos, que son lesiones precancerosas, pero es invasiva”, expresa el Dr. Goldberg. “Por lo tanto, los expertos sienten que la mejor prueba para detectar el cáncer colorrectal es a la que un paciente está dispuesto a someterse. Por ejemplo, una prueba de heces anual en el domicilio se considera una alternativa a la colonoscopia, aunque igualmente es necesario realizar una colonoscopia si el resultado de la prueba es positivo”.
A pesar de estas recomendaciones, aproximadamente uno de cada tres adultos elegibles no se realiza los exámenes de detección, lo que permite que algunos cánceres en etapa temprana pasen desapercibidos.
Conozca su riesgo personal
Los antecedentes familiares influyen considerablemente en el riesgo de cáncer colorrectal. El riesgo aumenta si un familiar de primer grado tuvo cáncer de colon o pólipos precancerosos, especialmente si fue diagnosticado antes de los 50 años o si hay más de un familiar afectado. Ciertas afecciones genéticas y hereditarias también pueden aumentar su riesgo de cáncer de colon.
Otros factores de riesgo incluyen antecedentes personales de pólipos, enfermedad inflamatoria intestinal, diabetes tipo 2 y radiación previa dirigida al abdomen o la pelvis. Además, algunas poblaciones presentan tasas más altas de cáncer colorrectal, entre ellas los judíos asquenazíes, los nativos americanos, los nativos de Alaska y los afroamericanos.
En estos casos, puede ser recomendable iniciar los exámenes antes y realizarlos con mayor frecuencia. Un proveedor de atención primaria o un especialista puede ayudar a diseñar un plan personalizado.
“Tener un factor de riesgo no significa que tendrá cáncer”, comenta el Dr. Goldberg. “Pero saber que corre ese riesgo es una oportunidad para prestar más atención a su plan de detección y considerar cambios en el estilo de vida que pueden reducir el riesgo”.
Construya un estilo de vida saludable para el colon
Los hábitos diarios influyen en el riesgo de cáncer colorrectal a lo largo del tiempo. Las investigaciones muestran sistemáticamente que las siguientes medidas pueden reducir el riesgo:
- mantenerse físicamente activo
- mantener un peso saludable
- consumir una dieta rica en frutas, verduras, granos integrales y fibra
- limitar el consumo de carnes rojas, carnes procesadas y bebidas azucaradas
- evitar fumar tabaco
- moderar la ingesta de alcohol
“Las opciones saludables, desde cuánto se mueve cada día hasta los alimentos que elige y los hábitos que evita, determinan el riesgo de cáncer durante décadas”, afirma el Dr. Goldberg. “Nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para hacer cambios que puedan reducir su riesgo de cáncer colorrectal”.

Considere los ensayos clínicos como parte de la prevención y la atención médica
En Sylvester, los ensayos clínicos son una pieza clave en la prevención, detección y tratamiento del cáncer colorrectal. Como único centro para el tratamiento del cáncer designado por el Instituto Nacional del Cáncer del sur de Florida, Sylvester lleva a cabo una amplia gama de investigaciones, incluidas las siguientes:
- Estudios de prevención y detección temprana centrados en identificar el cáncer o los cambios precancerosos con anticipación, particularmente en poblaciones de mayor riesgo.
- Ensayos de medicina de precisión que combinan las terapias con las características genéticas y moleculares de los tumores individuales.
- Estudios de inmunoterapia y terapia dirigida diseñados para mejorar los resultados y reducir los efectos secundarios.
“Los ensayos clínicos nos permiten trasladar los descubrimientos del laboratorio a la atención del paciente”, explica el Dr. Goldberg. “Son esenciales para mejorar las estrategias de prevención y ampliar las opciones de tratamiento, especialmente a medida que el cáncer colorrectal se vuelve más frecuente en los adultos jóvenes”.
Por ejemplo, un ensayo clínico en curso en Sylvester tiene como objetivo determinar cuándo una persona necesita su próxima colonoscopia después de que se detecta y extirpa un pólipo. El ensayo, llamado FORTE, cuenta con el patrocinio de los Institutos Nacionales de Salud.
“Somos uno de los centros que están evaluando si los pacientes con riesgo promedio deben realizarse una colonoscopia de seguimiento al cabo de cinco o 10 años cuando se detectan uno o dos pólipos pequeños en la colonoscopia de detección”, dice el Dr. Goldberg, investigador principal del ensayo en Sylvester.
Los investigadores de Sylvester también estudian el cáncer colorrectal en el contexto de las disparidades en materia de salud, con el fin de comprender por qué algunas poblaciones reciben un diagnóstico más tardío u obtienen peores resultados, y cómo se pueden mejorar las iniciativas de detección y prevención a nivel comunitario.
No retrase la prevención del cáncer colorrectal
La prevención del cáncer colorrectal no puede posponerse. A medida que aumenta el diagnóstico en adultos jóvenes, la concientización, los hábitos saludables y las conversaciones tempranas con un médico se vuelven esenciales.
La detección temprana suele permitir tratamientos menos invasivos y tasas de supervivencia significativamente más altas.
“Piense en la salud del colon de la misma manera que piensa sobre la presión arterial o el colesterol”, señala el Dr. Goldberg. “Es una parte normal y esencial de la atención preventiva, a todas las edades”.
Obtenga más información sobre exámenes de detección del cáncer colorrectal, predisposición genética, estrategias de prevención o ensayos clínicos.
Escrito por Rochelle Broder-Singer.
Tags: Cáncer colorrectal, Detección del cáncer de colon, Exámenes de detección, Prevención del cáncer, Salud preventiva, Sylvester Comprehensive Cancer Center