Cómo evitar la mastitis y amamantar con tranquilidad

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Es una imagen tan antigua como la misma Madonna: una madre tranquila amamantando complacida a su bebé. Para muchas madres, sin embargo, la mastitis hace que la lactancia sea dolorosa.

“La mastitis es la inflamación del tejido mamario que puede provocar una infección”, dice Sharon Burbelo, Ph.D., CDE, RN. Como coordinadora de salud materno-familiar que trabaja en University of Miami Health System, la Dra. Burbelo atiende a madres que acaban de dar a luz, en el centro The Women's Hospital, en el hospital Jackson Memorial Hospital.

Al ayudar a las mujeres a superar la mastitis, disipa confusiones comunes.

“Muchas mamás sienten que lo que deben hacer es dejar de amamantar, pero la infección no se transmite al bebé, y, si la mamá está tomando antibióticos, estos no dañan al bebé. Alentamos a las mujeres a seguir amamantando porque hacerlo mejora la mastitis”, dice la Dra. Burbelo.

La mastitis es más común en mujeres con mamas grandes y en mujeres con aumento de mamas.

“Si los conductos no se vuelven a unir correctamente durante la cirugía, puede causar problemas”, dice la Dra. Burbelo. Las mujeres que amamantan o se extraen leche materna menos de tres a cinco veces al día también puede tener mastitis. Además, esta afección tiende a reaparecer en mujeres que ya la han tenido.

La leche fluye a través de un sistema de conductos en las mamas.

Si las mamas producen mucha leche o no se vacían después de amamantar, uno de los conductos puede congestionarse u obstruirse. La leche puede regresar por el conducto y provocar una infección. Otra forma en que comienzan las infecciones es cuando las bacterias, de su piel o de la boca de su bebé, ingresan a través de un pezón agrietado.

¿Cuáles son los síntomas de la mastitis?

Es posible que una de las mamas o ambas se vean enrojecidas y estén sensibles al tacto o doloridas cuando un conducto de leche está bloqueado. Puede notar un bulto grueso, duro o doloroso.

“La mayoría de las mujeres dicen: ‘Pensé que me estaba engripando’, porque tienen fiebre, escalofríos y se sienten mal”. Algunas mujeres no tienen síntomas. Y aunque la mastitis generalmente ocurre en madres lactantes, puede presentarse también en mujeres que no están amamantando y en hombres.

¿Cómo prevengo la mastitis?

La manera más fácil de evitar esta dolorosa situación es tan simple que parece obvia para cualquiera, menos para una madre con falta de sueño que encuentra la lactancia difícil. “Amamante a demanda y aprenda las señales de que su bebé necesita alimentarse. Su cuerpo responde a esas señales”, explica la Dra. Burbelo.

Otras opciones:

  • Tómese el tiempo para descansar y desestresarse.
  • Coma comidas saludables.
  • Manténgase hidratada con líquidos sin cafeína.
  • Si fuma, deje de hacerlo.
  • Utilice una técnica de lactancia adecuada y varíe su posición. Hable con un especialista en lactancia si no conoce la mejor posición o técnica.
  • Extráigase un poco de leche antes de amamantar si su bebé tiene problemas para prenderse al pezón.
  • Asegúrese de que el bebé se prenda correctamente y vacíe una mama antes de pasarlo a la otra.
  • Asegúrese de que sus mamas se hayan vaciado de forma que usted se sienta cómoda después de amamantar. De lo contrario, tal vez tenga que extraerse más leche.
  • Lávese los pezones con agua tibia para eliminar cualquier resto de leche.
  • Use un sostén de lactancia que no sea demasiado apretado.
  • Aplíquese calor seco o húmedo en las mamas para abrir los conductos mamarios y aumentar el flujo de leche.
  • Extráigase manualmente un poco de leche mientras se ducha.
  • Extráigase suavemente el calostro, aplíqueselo en los pezones doloridos o agrietados y séqueselos dando golpecitos, sin frotar. Aplíquese lanolina si tiene problemas pasada la etapa del calostro. (La Dra. Burbelo dice que cuando un bebé se prende correctamente, los pezones no deben doler ni agrietarse).

Sana, sana

Regocijo para las madres que acaban de dar a luz: hay formas sencillas de aliviar los síntomas de la mastitis:

  • Consulte a su médico lo antes posible si presenta síntomas. Es posible que necesite antibióticos para tratar la infección. Si el médico le receta antibióticos, termine el ciclo completo.
  • Pregunte a su médico si puede tomar algún analgésico de venta libre.
  • Evite los sostenes o la ropa ajustados y el exceso de presión de los cinturones de seguridad, los bolsos pesados o las carteras.
  • La lactancia mejora la mastitis; el destete repentino la empeora.
  • Amamante del lado afectado primero, que es cuando el bebé tiene más hambre y es más probable que vacíe bien la mama.
  • Aplique un paño frío o hielo para reducir el dolor en las mamas.
  • Sumerja las mamas en un recipiente o en el fregadero limpios, llenos de agua tibia. Masajee suavemente el área afectada mientras está tibia, y luego intente amamantar a su bebé.
  • Mientras el bebé amamanta, masajee suavemente las áreas duras y abultadas de la mama.
  • Masajee suavemente el área sobre el conducto obstruido, luego extraiga leche, a mano, desde la parte posterior del pezón.
  • Siempre que sea posible, amamante a su bebé con la mama afectada. Cambie de posición para que la nariz y la barbilla del bebé apunten en direcciones diferentes del conducto obstruido. Cambie de posición si es necesario.

La Dra. Burbelo y sus compañeros de trabajo están disponibles para ayudar. “Las mujeres pueden llamar a nuestra oficina de lactancia durante todo el período en que estén amamantando. Mientras una madre reciba educación y apoyo, podrá amamantar con éxito”.

La línea telefónica de lactancia es atendida por enfermeras multilingües. Para comunicarse con una enfermera, llame al 305-585-4744.

Nancy Moreland suele colaborar con UMiami Health News. Escribió artículos para numerosos y reconocidos sistemas de atención médica y para los CDC. Sus artículos también aparecen en Chicago Tribune y US News & World Report.