¿Se Puede Tratar el Dolor de Espalda Sin Cirugía? Un Cirujano Explica

La mayoría de las personas con dolor de espalda, ciática, estenosis espinal o enfermedad degenerativa del disco pueden encontrar alivio sin cirugía. Un cirujano de columna de UHealth explica qué tratamientos no quirúrgicos se recomiendan y cuándo puede ser necesaria la cirugía.
Cuando se experimenta dolor de espalda o síntomas relacionados, como dolor nervioso irradiado, debilidad, entumecimiento u hormigueo en las piernas, es natural sentir desesperación por encontrar alivio. Sin embargo, la cirugía para trastornos de la columna no es la única solución.
Nuestro equipo de especialistas en cirugía ortopédica del University of Miami Health System prioriza los enfoques no quirúrgicos para afecciones dolorosas, como la ciática, la estenosis espinal y la enfermedad degenerativa del disco, antes de considerar opciones quirúrgicas.
El tratamiento conservador es siempre el primer paso.
Como cirujano de columna, quiero que nuestros pacientes que viven con dolor de espalda sepan que el tratamiento no quirúrgico es el primer paso en el camino hacia el alivio. En UHealth, priorizamos los enfoques no quirúrgicos porque, con frecuencia, reducen el dolor, mejoran la tolerancia al caminar y estar de pie, y retrasan o evitan la necesidad de cirugía. En la mayoría de los casos, los síntomas mejoran con el tiempo sin intervención quirúrgica.
No existe un único tratamiento ideal para todas las personas con dolor de espalda.
El mejor tratamiento para los síntomas de la ciática, por ejemplo, depende de qué esté irritando el nervio, cuánto tiempo se han tenido los síntomas y si hay debilidad presente. En el 80% al 90% de los casos de ciática, los síntomas mejoran con el tiempo sin necesidad de cirugía.
Para nuestros pacientes diagnosticados con estenosis espinal, nuestras recomendaciones de tratamiento se basan en la ubicación del estrechamiento en la columna, la gravedad de los síntomas y cuánto tiempo se han tenido; la edad, la salud general y el nivel de actividad del paciente; y qué tan bien responde a los cuidados no quirúrgicos.
Tomamos en cuenta todos estos factores al diseñar el plan de tratamiento personalizado de cada paciente.
Los cambios en el estilo de vida pueden reducir los brotes de dolor de espalda.
Antes de considerar opciones quirúrgicas, mis colegas y yo solemos recomendar cambios en el estilo de vida que ayudan a los pacientes a evitar irritar aún más los nervios espinales, y a reducir la inflamación y la hinchazón.
Ajustes sencillos en la rutina diaria pueden ser útiles. Estos incluyen:
- Evitar estar sentado por períodos prolongados
- Tomar descansos frecuentes para pararse o caminar
- Usar una postura y ergonomía adecuadas, tanto en el trabajo como en casa
- En lugar de un reposo total, retomar la actividad de manera gradual
- Limitar o evitar ciertas actividades, como agacharse repetidamente, girar el torso o levantar objetos pesados
Manejo del dolor sin narcóticos que generan dependencia
Dependiendo del historial de salud y del nivel de dolor de cada paciente, mis colegas y yo podemos recomendar:
- Medicamentos de venta libre, como antiinflamatorios (por ejemplo, ibuprofeno) y/o analgésicos como el acetaminofén
- Cremas o ungüentos antiinflamatorios
- Medicamentos recetados para reducir el dolor y la inflamación, usados por un tiempo limitado cuando sea necesario
- Unidad TENS (de uso externo), para distraer temporalmente al cerebro de la inflamación dolorosa o el dolor nervioso
- Terapia de calor para relajar la tensión muscular y/o terapia de frío para reducir la inflamación
La terapia física puede ayudarle a retrasar o evitar la cirugía de columna.
Cuando referimos a nuestros pacientes a terapia física para reducir el dolor de espalda y piernas, mis colegas cirujanos y yo coordinamos la atención con los fisioterapeutas de UHealth. Esto garantiza que nuestros pacientes reciban terapias personalizadas y dirigidas para obtener resultados óptimos.
Los fisioterapeutas de UHealth pueden diseñar un programa para apoyar la columna y mejorar el movimiento. Antes de recomendar un nuevo programa de ejercicios, nuestros terapeutas evalúan si el paciente presenta debilidad significativa en las piernas, problemas de equilibrio u otras condiciones médicas.
Su plan de terapia física personalizado puede incluir:
- estiramientos de flexión hacia adelante y otros ejercicios basados en flexión
- estiramientos suaves para mejorar la flexibilidad del cuello, la espalda y los isquiotibiales
- fortalecimiento del core (por ejemplo, puentes suaves o planchas asistidas) para apoyar la columna
- actividad aeróbica de bajo impacto, como caminar, andar en bicicleta estática o nadar
- ejercicios adicionales para mejorar la postura, el equilibrio y la mecánica corporal
La terapia física para afecciones de columna puede ayudarle a:
- recuperar fuerza y flexibilidad después de un brote de dolor
- practicar patrones de movimiento que protegen la parte baja de la espalda
- ganar fuerza en el core, las caderas y las piernas para apoyar la columna
- mejorar la postura y la mecánica corporal al caminar, estar de pie y levantar objetos
- volver de forma segura al trabajo, al deporte y a las actividades diarias
- desarrollar un programa de ejercicios en casa para la salud de la columna a largo plazo
Los tratamientos intervencionistas pueden aliviar los síntomas sin tiempo de recuperación.
Si el dolor de espalda y los síntomas relacionados persisten después de probar cambios en el estilo de vida, medicamentos y terapia física, podemos recomendar una inyección guiada por imagen antes de considerar la cirugía. Estos tratamientos colocan medicamento antiinflamatorio cerca de la fuente de la irritación nerviosa o la inflamación muscular para ayudar a reducir la hinchazón y el dolor, lo que a menudo facilita que los pacientes participen en la terapia física y en sus actividades diarias.
El tipo de inyección que recomendamos se basa en el diagnóstico de cada paciente y en la ubicación de su lesión o disfunción. Por ejemplo, podemos administrar una inyección epidural de esteroides u otras inyecciones guiadas por imagen para tratar la estenosis espinal. Antes de considerar la cirugía en un paciente diagnosticado con enfermedad degenerativa del disco, podemos administrar inyecciones espinales, epidurales o facetarias.
Las ablaciones de nervios son otra opción mínimamente invasiva. Este tratamiento no quirúrgico usa calor (radiofrecuencia), frío (crioablación) o sustancias químicas para destruir o bloquear nervios específicos y evitar que envíen señales de dolor al cerebro.
Cuando recomiendo inyecciones espinales, me comunico de cerca con los proveedores de tratamientos intervencionistas de UHealth. Mis pacientes se benefician de este esfuerzo multidisciplinario y coordinado para aliviar sus síntomas sin cirugía.
¿Cuándo es necesaria la cirugía de columna?
La cirugía no es el primer paso para la mayoría de nuestros pacientes con dolor de espalda y síntomas relacionados. Este enfoque conservador garantiza que, cuando recomendamos la cirugía, tenemos la confianza de que mejorará los síntomas del paciente y que los beneficios potenciales superan los riesgos.
En UHealth, consideramos la cirugía únicamente si usted:
- experimenta dolor severo en la pierna o la espalda a pesar de los cambios en el estilo de vida y el cuidado no quirúrgico
- desarrolla debilidad significativa o que empeora con el tiempo
- tiene estudios de imagen (resonancia magnética o tomografía) que muestran una causa estructural clara que la cirugía puede corregir
Escrito por Joseph P. Gjolaj, M.D., MBA, FACS, FAOA
Cirujano de columna, University of Miami Health System
Especializado en cirugía de columna mínimamente invasiva, escoliosis y trauma espinal
Editado por Dana Kantrowitz, escritora colaboradora del servicio de noticias de UHealth.
Este artículo se imprimió de La Comunidad UHealth
en la siguiente URL: https://news.umiamihealth.org/es/puede-incluir-el-ejercicio-en-su-dia-atareado/
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