Respuestas De Expertos: ¿Necesita Drenaje Linfático Para La Hinchazón O Distensión?

Las redes sociales están llenas de publicaciones que promueven el drenaje linfático como solución para la hinchazón abdominal, la inflamación facial o la “retención de líquidos”. Videos de personas usando herramientas vibratorias, practicando gua sha, saltando en trampolines o masajeando los ganglios linfáticos prometen ayudar al cuerpo a eliminar líquidos y “desinflamarse”.
¿Qué es el líquido linfático?
El líquido linfático, conocido como linfa, forma parte del sistema linfático del cuerpo y cumple funciones esenciales. Ayuda a limpiar los tejidos de patógenos, transporta grasas desde los intestinos y devuelve líquido al torrente sanguíneo para mantener el equilibrio corporal.
La linfa transporta nutrientes, proteínas, glóbulos blancos (linfocitos), grasas y desechos celulares a través del cuerpo
Cuando el sistema linfático se daña u obstruye, la linfa no puede circular adecuadamente y se acumula en los tejidos, lo que provoca linfedema. Esta hinchazón ocurre con mayor frecuencia en brazos y piernas, pero también puede afectar la cabeza y el cuello, el pecho, los senos, el abdomen o los genitales.
En las partes del cuerpo afectadas, el linfedema puede causar lo siguiente:
- sensación de pesadez
- tirantez de la piel
- dolor
- flexibilidad articular reducida
Si no se trata, el linfedema puede provocar endurecimiento de los tejidos, depósitos de grasa en los tejidos, movilidad reducida, infecciones y problemas de la piel.
Sin embargo, el linfedema no es lo mismo que tener distensión abdominal, hinchazón facial, aumento de peso/obesidad no deseada o hinchazón de las articulaciones.
Estas afecciones pueden deberse a una variedad de desencadenantes, que incluyen los siguientes:
- hinchazón menstrual
- aumento de la ingesta calórica
- falta de ejercicio físico
- una dieta que favorece la inflamación (que incluye alimentos procesados, azúcares añadidos, alcohol, alimentos fritos y altos niveles de sodio)
- una serie de afecciones inflamatorias y autoinmunitarias
El linfedema no se debe a ninguna de estas afecciones médicas o elecciones relacionadas con el estilo de vida.
“Hay mucha información falsa dando vueltas”, dice Mark Lin, APRN, un enfermero practicante de la División de Cirugía Plástica de University of Miami Health System. “He atendido a varios pacientes que encuentran información en Instagram y vienen a verme quejándose de un ‘linfedema generalizado’, que en realidad no existe”.
¿Podría tener linfedema?
Si nació con una malformación congénita del sistema linfático, ya habría presentado los síntomas del linfedema primario en la infancia. O bien, los síntomas podrían haber comenzado durante transiciones hormonales como la pubertad o el embarazo.
El linfedema secundario aparece más adelante en la vida y puede desarrollarse tras una infección, lesión, cáncer o tratamientos contra el cáncer, como cirugía, radioterapia, extirpación de ganglios linfáticos o ciertos medicamentos.
Si tiene hinchazón, especialmente en las piernas o los brazos, consulte a su médico de atención primaria para que le realice examen físico y revise su historia clínica. Pueden derivarlo a un oncólogo o a un especialista vascular. Las exploraciones por imágenes, como una resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI), una tomografía computarizada (computerized tomography, CT), una linfogammagrafía o una ecografía Doppler, ofrecen más información sobre las áreas hinchadas del cuerpo y ayudan al médico a hacer un diagnóstico preciso.
“Si no tiene linfedema, no hay retención de líquidos linfáticos”, relata Lin. Si se descarta el linfedema, recomienda buscar una segunda opinión con los proveedores médicos que se especializan en diagnosticar y tratar las causas de la hinchazón, como la enfermedad cardíaca, renal y hepática.
¿Cómo se trata el linfedema?
“Si le diagnostican linfedema, la terapia linfática es médicamente necesaria para ayudar a controlar la afección”, cuenta Lin. “Todos nuestros pacientes tienen la necesidad médica de consultar a nuestros terapeutas”.
En el caso de los pacientes con linfedema, los fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales pueden proporcionar terapias linfáticas, incluido el drenaje linfático manual (manual lymph drainage, MLD), como parte de un plan personalizado e integral de manejo de síntomas. El MLD es una técnica de masaje suave que ayuda a sacar el líquido linfático de los brazos o las piernas hinchados. Luego del MLD, los proveedores de medicina de rehabilitación pueden aplicar un vendaje de compresión ajustado en la extremidad afectada para evitar que el líquido se vuelva a acumular.
Los fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales ayudan a los pacientes con linfedema a mejorar su rango de movimiento y a aumentar la fuerza con ejercicios que pueden ayudar a mover el líquido linfático por el cuerpo.
El drenaje linfático manual a cargo de un terapeuta capacitado también puede ayudar a lograr lo siguiente:
- Recuperarse después de la cirugía, especialmente si se trata de una liposucción, una abdominoplastia o cirugías relacionadas con el cáncer, para reducir la hinchazón, prevenir la fibrosis (endurecimiento de los tejidos) y mejorar los resultados quirúrgicos.
- Reducir el edema (hinchazón derivada de una lesión, un embarazo o problemas circulatorios temporales que retienen el exceso de líquido en los tejidos del cuerpo, normalmente en los pies, los tobillos y las piernas).
- Controlar los síntomas de afecciones como la insuficiencia venosa crónica.
- Controlar el dolor crónico y mejorar la movilidad de las personas con afecciones como artritis reumatoide, fibromialgia y fatiga crónica.
- Aliviar la retención de líquidos debida al embarazo.
Aunque el masaje linfático generalmente es seguro, conlleva cierto riesgo para las personas con enfermedades subyacentes. Estos incluyen insuficiencia cardíaca congestiva, coágulos de sangre, insuficiencia renal, tipos de cáncer activos o infecciones graves.
Escrito por Dana Kantrowitz. Contenido médico revisado por los proveedores de UHealth Mark Lin, APRN, enfermero practicante de la División de Cirugía Plástica, y el Mark Shafarenko, M.D., cirujano plástico que se especializa en el tratamiento del linfedema.
Tags: Cirugía plástica, Drenaje linfático, Hinchazón, linfedema, Salud linfática, University of Miami Health System