Enfoque

EF

¿Es bueno escuchar música para la salud?

11 min read  |  mayo 23, 2022  | 
Available in English |

No hay nada como escuchar su canción favorita para aligerar la carga de un mal día. Una melodía agradable le tranquiliza el alma. ¿Qué mejor que escuchar música durante un entrenamiento o un largo y aburrido viaje en automóvil?

Sin embargo, la música es mucho más que una melodía pegadiza cuando se trata de la salud.

Pocas personas lo saben mejor que Mary Kauffman, DMA, MT-BC, NMT, musicoterapeuta del Sylvester Comprehensive Cancer Center.

La Dra. Kauffman también dirige el coro de sobrevivientes Sylvester Singers. En la musicoterapia, dice la Dra. Kauffman, se utiliza “la investigación y las intervenciones musicales individualizadas basadas en pruebas para lograr objetivos no musicales”.

Sus objetivos incluyen ayudar a los pacientes a controlar los efectos del cáncer y el tratamiento. Los pacientes que padecen “quimiocerebro” mejoran su memoria con esta forma de terapia. También aprenden a controlar la ansiedad y la depresión, y a reducir las náuseas y otros efectos secundarios.

Si la música es tan eficaz con los pacientes de cáncer, ¿por qué no utilizarla para mejorar su salud y bienestar?

El cuerpo responde de varias maneras cuando enciende las melodías.

Su reacción depende del tempo, el ritmo y los patrones rítmicos. Según las investigaciones, la música puede reducir la frecuencia cardíaca y la presión arterial, aumentar el flujo sanguíneo, provocar la liberación de dopamina y serotonina en el cerebro, reducir el dolor y mejorar la memoria y la concentración. Su impacto en el cerebro es fascinante.

“La música activa el sistema de recompensa del cerebro, ayuda a concentrarse y a disipar los pensamientos intrusivos. También facilita la inducción”, dice la Dra. Kauffman.

El proceso de inducción es la base de la musicoterapia. En este, se utiliza la estimulación externa, como la música, para volver a educar el cerebro y el comportamiento. La inducción puede favorecer la relajación, la felicidad, el sueño, la concentración y la motivación.

También ayuda a las personas a recuperar el control de sus movimientos, el habla, la memoria y la capacidad de atención después de un accidente cerebrovascular o una lesión cerebral traumática. También se usa para ayudar a las personas con enfermedad de Parkinson.

Uso de la música para mejorar la salud y el bienestar

Podemos aprender de las formas en que los terapeutas e investigadores utilizan la música para mejorar la salud:

Ansiedad

Muchas personas evitan la atención odontológica debido a la ansiedad. Algunos investigadores recomiendan que los dentistas ofrezcan musicoterapia a los pacientes muy ansiosos y a los niños.

“Los musicoterapeutas pueden enseñar a los pacientes habilidades de control de la ansiedad basadas en la música antes de los tratamientos dentales y ayudarlos a obtener una sensación de poder y seguridad”, se indicó en el estudio.

Cada vez que sienta ansiedad, “deje de hacer lo que está haciendo, respire hondo y sienta lo que suena de fondo. Es un reinicio instantáneo y calmante. Si utiliza la música para relajarse, escuche con atención: no haga nada más que escuchar”, afirma la Dra. Kauffman.

Función del cerebro

“Los patrones melódicos, rítmicos y armónicos crean expectativas en el oyente que se resuelven; este fenómeno es satisfactorio y puede estimular la producción de serotonina y dopamina”, afirma la Dra. Kauffman.

Con el fin de mejorar la concentración, entrene su cerebro para “concentrarse en un elemento de una pieza musical y seguirlo hasta el final de esta. No se concentre ni en la voz ni en la melodía. Tampoco elija la música que más le guste ni la que le traiga recuerdos importantes. Si se trata de música pop, céntrese en el bajo o en el ritmo de la batería. También puede comenzar con algo simple, como el violonchelo del Canon en Re mayor de Pachelbel”.

Cáncer

En una revisión de más de 80 ensayos de investigación, se destaca la experiencia de la Dra. Kauffman con los pacientes. En el estudio, se indicó que las intervenciones de musicoterapia y medicina musical pueden beneficiar la ansiedad, la depresión, la esperanza, el dolor, el cansancio, la frecuencia cardíaca y la presión arterial en adultos con cáncer. Cuando la administra un terapeuta capacitado, la musicoterapia parece mejorar la calidad de vida y los grados de cansancio de estos pacientes.

Los resultados son prometedores, pero no siempre concluyentes.

“Hay tantos factores involucrados con la música y la fisiología”.

Insomnio

Una canción de cuna no siempre solucionará el insomnio.

“Depende de la causa subyacente: la musicoterapia no detendrá la apnea del sueño. Si los pensamientos intrusivos le impiden conciliar el sueño, combinar la música con un ejercicio de distracción puede ayudar”, afirma la Dra. Kauffman.

Si escucha música relajante, respira de manera profunda y visualiza una escena agradable, podría conciliar el sueño.

Memoria

“La música ayuda a algunos pacientes con demencia a orientarse durante cortos plazos. Brinda comodidad y felicidad, y puede ayudarlos a vincularse y reconocer a sus familiares”, afirma la Dra. Kauffman.

También utiliza ejercicios de entrenamiento de la memoria con música en pacientes que luchan contra la confusión y el olvido debido al “quimiocerebro”.

Dos investigadores de UHealth esperan elaborar protocolos terapéuticos con música para pacientes con demencia o deterioro cognitivo leve.

Hace unos años, Xiaoyan Sun, M.D., Ph.D., neuróloga cognitiva de la Memory Disorders Clinic de UHealth, atendió a un paciente con afasia y enfermedad de Alzheimer.

“No podía hablar, pero podía cantarme toda la canción ‘Feliz cumpleaños’”, afirma.

La Dra. Sun nunca olvidó ese encuentro. En colaboración con Teresa Lesiuk, Ph.D., musicoterapeuta y Directora del Programa de Musicoterapia de la Escuela de Música Frost de la Universidad, está formulando un estudio para utilizar la musicoterapia con el fin de mejorar la memoria de trabajo y la cognición social en pacientes con trastornos de la memoria.

“En nuestro estudio, se analizará una resonancia magnética (RMN) del cerebro del paciente antes y después de escuchar música para ver si se altera la conexión de la red cerebral. Habrá tres grupos de estudio. Durante la RMN, un grupo de estudio escuchará música autobiográfica (música con la que crecieron y que tiene fuertes conexiones emocionales). El segundo grupo escuchará música novedosa (nueva). El tercer grupo no escuchará nada”, afirma.

“Nuestro objetivo es caracterizar cada grupo y elaborar protocolos de musicoterapia. Ya está establecido que los niños rinden más si aprenden a tocar un instrumento musical; no está establecido para los ancianos, pero vale la pena explorarlo”.

En un estudio anterior, la Dra. Lesiuk demostró mejoras significativas en el control cognitivo de pacientes con la enfermedad de Parkinson que se sometieron a 30 horas de entrenamiento de piano.

Algunas formas de mejorar la memoria con la música son las siguientes:

  • Cantar en un coro
  • Tocar un instrumento, incluso algo simple como un tambor
  • Bailar
  • Escuchar y responder, como las tradiciones de llamada y respuesta de algunas iglesias
  • Pulsar el botón de pausa después de una o dos frases de su canción favorita y anotar todas las palabras que pueda recordar

Motivación

Si hace ejercicio al ritmo de la música, sabe que cuanto más rápido sea el tempo, más entrenará. Utilice eso a su favor cuando quiera agregar algunas repeticiones o acelerar su entrenamiento cardiovascular.

“Con un pulso fuerte y rítmico, el cuerpo se sincroniza con el ritmo, y un deseo innato de completar el patrón lo mantiene en movimiento. Además, usar la música que le gusta agrega un impulso adicional por las vías de recompensa del cerebro”, afirma la Dra. Kauffman.

Elija un tempo más lento cuando quiera relajarse con yoga o estiramientos.

“El tempo lento ralentiza el ritmo cardíaco”.

Fuerza muscular y coordinación

Zhan Liang, Ph.D., R.N., profesora adjunta de la University of Miami School of Nursing and Health Studies, elaboró una intervención para mejorar la fuerza muscular de los pacientes que salen de cuidados intensivos.

Los participantes del estudio ejercitaron las extremidades superiores e inferiores mientras escuchaban una lista de reproducción individualizada guiada por la música. Tras realizar los ejercicios dos veces al día durante cinco días, mostraron mejoras significativas en el agarre de la mano, la fuerza y la movilidad.

Según los resultados, la intervención de ejercicios guiados por música puede mejorar la fuerza muscular y evitar un mayor deterioro en los sobrevivientes de la unidad de cuidados intensivos.

Reducción del dolor

Varios investigadores han estudiado la capacidad de la música para aliviar el dolor.

En 2018, la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor publicó una revisión de varios estudios de analgesia inducida por la música. La analgesia se refiere a la incapacidad de sentir dolor.

La música, según el artículo, podría reducir el dolor solo por desviar la atención del paciente. Otro beneficio para aliviar el dolor podría incluir su “. . . efecto positivo sobre la ansiedad, que . . . se sabe que afecta la experiencia del dolor”.

Tanto si se escucha música para relajarse como para aliviar el dolor, la preferencia personal es clave. La música que eligió el paciente tuvo “un mayor efecto analgésico que la música que eligió el investigador”.

En los participantes sanos del estudio, la música que eligió el propio paciente y que le resultaba agradable redujo significativamente la intensidad del dolor. Aunque los investigadores especularon que esto podría deberse a los significados y recuerdos agradables relacionados con una pieza musical específica más que a una capacidad analgésica, el efecto es el mismo.

Como señala la Dra. Kauffman, “la musicoterapia es muy individualizada. Hay pacientes que no se sienten atraídos por la música clásica, sino que se relajan con el heavy metal. Para mí es importante no juzgar a mis pacientes”.

Relajación

La música equilibra nuestro sistema nervioso parasimpático y simpático, lo que desencadena la respuesta de relajación, es decir, la capacidad de nuestro cuerpo de liberar las sustancias químicas y las señales cerebrales que nos permiten reducir la velocidad, respirar profundamente y producir más flujo sanguíneo al cerebro.

“Los patrones repetitivos de la música pueden inducir una respuesta de relajación. Escuchar la música preferida puede hacer que la actividad del sistema nervioso pase de la respuesta de lucha o huida a la serenidad”, afirma la Dra. Kauffman.

En un estudio reciente, se confirman estas cualidades reductoras del estrés.

Como en el ejemplo del heavy metal, lo que relaja a una persona puede molestar a otra.

“La música de balneario puede no ser buena para las mentes activas de alto funcionamiento o las personas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o autismo. La velocidad, la complejidad o la simplicidad son factores que influyen en si es relajante para una persona en particular”.

 Disfrute liberando tensiones y estrés.

La Dra. Kauffman recomienda a las personas cantar en la ducha o en el automóvil, así como a golpear un tambor o una caja. La música, ya sea rápida o lenta, simple o compleja, es una forma fácil y agradable de mejorar la salud mental y física.

Si tiene preguntas, envíe un correo electrónico al programa de musicoterapia de Sylvester Cancer.


Nancy Moreland suele colaborar con UMiami Health News. Ha escrito artículos para numerosos y reconocidos sistemas de atención médica y para los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Sus artículos también aparecen en Chicago Tribune y US News & World Report.


Tags: Mary Adelyn Kauffman, musicoterapia, Sylvester Cancer

Continue Reading