Enfoque

EF

Tras un diagnóstico de cáncer avanzado, Efraín Hernández encontró un nuevo rumbo en Sylvester

5 min read  |  marzo 04, 2026  | 
Available in English |

Las palabras “cáncer de colon” ya eran lo suficientemente aterradoras para Efraín Hernández Pérez. Pero cuando los médicos confirmaron que la enfermedad se había extendido al hígado, la incertidumbre se volvió abrumadora.

“En ese momento uno no tiene idea de lo que va a suceder,” dijo Hernández. “Escuchas ‘cáncer’ y ‘metástasis’ y se siente como una sentencia de muerte. El plan de tratamiento original se suponía que iba a ser mucho más sencillo.”

Sylvester patient Efrain Hernández Pérez and his wife pose near the Christmas tree.

Los médicos del Sylvester Comprehensive Cancer Center, parte de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami, actuaron con rapidez.

Implementaron un tratamiento agresivo y pusieron en práctica tecnología de vanguardia. Hernández fue uno de los primeros pacientes en recibir una bomba de infusión arterial hepática (HAI), un dispositivo que administra la quimioterapia directamente al hígado.

En mayo de 2019, tras una colonoscopía, Hernández fue diagnosticado con cáncer de colon en etapa 4. Su médico lo remitió a Floriano Marchetti, M.D., exdirector del programa de la beca de Cirugía de Colon y Recto en la Escuela de Medicina Miller. Estudios posteriores revelaron metástasis hepática y ocho tumores en el hígado. Hernández recuerda que una prueba genética del tumor ayudó a identificar el tratamiento más efectivo para ese tipo específico de cáncer.

Agustín Pimentel, M.D., profesor asistente de medicina clínica en el Departamento de Medicina, División de Oncología Médica de la Escuela de Medicina Miller, desarrolló el plan de tratamiento.

“Desafortunadamente era un caso complejo e iniciamos un tratamiento de quimioterapia sistémica,” dijo Pimentel. “Sabíamos que eso iba a ser un tratamiento largo. Eso incluyó cirugía oncológica, cirujanos colorrectales y doctores de intervención radiológica.”

El plan contemplaba 16 ciclos de quimioterapia; sin embargo, Hernández completó 12.

Durante las visitas de seguimiento, el Dr. Pimentel observó en las tomografías computarizadas que los tumores se reducían rápidamente, recordó.

“En vez de completar las últimas cuatro rondas, presentó mi caso ante el comité de tumores y decidieron que era un buen momento para seguir adelante con la cirugía”, dijo Hernández. “Eso fue en agosto, y entré a cirugía a finales de octubre de 2019. Fue seis meses — casi exactamente — después de mi diagnóstico.”

La cirugía duró nueve horas. Un cirujano extirpó el tumor de colon; otro retiró siete lesiones hepáticas. Se implantó la bomba para administrar la quimioterapia directamente al hígado, evitando que los medicamentos circularan por todo el cuerpo y reduciendo la toxicidad.

Aún impresionado por el impacto de la tecnología en su tratamiento, Hernández cuenta que utilizó la bomba durante varios años mientras los médicos definían los siguientes pasos. Los efectos secundarios fueron tolerables. En abril de 2020, un equipo de radiología intervencionista realizó una ablación hepática para eliminar la lesión restante.

“Parte del éxito fue que había diferentes opciones disponibles y que los doctores no se quedaron solo con los tratamientos tradicionales,” dijo Hernández. “Buscaron qué otras alternativas podían usar, como la bomba y otros tipos de tratamiento, y eso definitivamente hizo la diferencia.”

Con casi cuatro años en remisión, Hernández recuerda que el médico que detectó el tumor en su colon le aseguró que lo enviaría al mejor lugar para salvar su vida: Sylvester Cancer Center.

“Yo no esperaba ese nivel de tecnología; solo que iba a estar bien atendido por los médicos,” dijo Hernández. “Al principio no sabía qué esperar, qué tan malo iba a ser. Pero cuando comencé a conocer el plan — lo detallado, lo específico que era — pensé que tal vez sí tenía una oportunidad. Al principio, no esperaba mucho.”

En 2021, una tomografía de rutina detectó dos pequeñas sombras en uno de sus pulmones. El Dr. Pimentel determinó que la mejor opción era operarlo y lo remitió a un cirujano torácico.

La tecnología volvió a jugar un papel central.

Con el sistema robótico da Vinci, los médicos realizaron una operación mínimamente invasiva y extirparon uno de los tumores. El segundo fue removido en octubre de 2022 y Hernández ha estado libre de cáncer desde entonces.

Para Hernández, el panorama actual es muy distinto al de hace décadas. Gracias a los avances y a la investigación continua, los pacientes hoy tienen muchas más posibilidades y más esperanza que hace 20 o 30 años.

“La tecnología ha avanzado de manera tan significativa que hoy las probabilidades de éxito son mucho mayores que antes. Los avances son realmente impresionantes”, dijo Hernández. “Desafortunadamente, he visto a otras personas que no tuvieron acceso a este tipo de tecnología y no sobrevivieron.”

Sylvester patient Efrain Hernández Pérez and his family on vacation.

Hoy, afirma que la experiencia transformó no solo su salud, sino también su manera de ver la vida y el tiempo que comparte con sus seres queridos.

“Fue un momento realmente difícil. Nadie quiere pasar por algo así”, dijo Hernández. “Hoy estoy más enfocado, aprecio lo que tengo.”


Por Cynthia Corzo


Continue Reading