¿Está Este Gen Detrás Del Aumento De Los Casos De Cáncer De Colon En Personas Jóvenes?

El cáncer colorrectal ya no es una enfermedad exclusiva de las personas mayores. Aunque los casos han disminuido en la población general, los diagnósticos en personas menores de 50 años siguen aumentando. Expertos como Daniel A. Sussman, M.D., gastroenterólogo y especialista en cáncer colorrectal de Sylvester Comprehensive Cancer Center, parte de UHealth – University of Miami Health System, advierten sobre esta tendencia. “Es evidente que este cambio se está produciendo en personas cada vez más jóvenes”, afirma.
Según un estudio del American College of Surgeons, se espera que la tasa de cáncer colorrectal en personas jóvenes se duplique para 2030. Para entonces, el 10,9 % de todos los cánceres de colon y el 22,9 % de los cánceres de recto se diagnosticarán en esta población.
El tipo de cáncer colorrectal que con mayor frecuencia se observa en pacientes jóvenes, especialmente en la parte baja del tracto gastrointestinal, es el de recto. En algunos casos, está relacionado con una condición hereditaria conocida como síndrome de Lynch, causada por una mutación genética.
¿Qué es el síndrome de Lynch?
El síndrome de Lynch es una condición hereditaria que aumenta el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, especialmente colorrectal y de endometrio (útero), con frecuencia a edades más tempranas de lo habitual.
Se produce por una alteración o mutación en uno de los genes encargados de corregir errores en el ADN. Estos genes de reparación funcionan como un corrector ortográfico dentro de las células. Cuando dejan de funcionar adecuadamente, los errores se acumulan con el tiempo y pueden generar cáncer.
Tener síndrome de Lynch no significa que una persona necesariamente desarrollará cáncer. Sin embargo, sí implica que debe adoptar medidas preventivas adicionales y comenzar los exámenes de detección antes, con el fin de prevenir la enfermedad o detectarla cuando es más tratable.
Se estima que una de cada 279 personas en Estados Unidos es portadora del síndrome de Lynch. Los hijos de una persona con la mutación tienen un 50% de probabilidad de heredarla. Sin embargo, la mayoría de quienes portan este gen no lo saben.
¿Quiénes deberían hacerse la prueba para detectar el síndrome de Lynch?
El síndrome de Lynch suele presentarse en varias generaciones de una misma familia. Por eso, si familiares cercanos han tenido cáncer de colon, útero u otros tipos relacionados —especialmente antes de los 50 años—, las pruebas genéticas pueden ayudar a determinar el riesgo y orientar los próximos pasos en materia de prevención y detección.
Muchas personas se realizan la prueba cuando un familiar cercano recibe un diagnóstico relacionado con esta mutación. Además, cuando un paciente es diagnosticado con cáncer colorrectal, el tumor se analiza para buscar señales que sugieran la presencia del síndrome de Lynch.
“Si en el tumor faltan ciertas proteínas reparadoras, se recomiendan pruebas genéticas tanto para el paciente como para sus familiares de primer grado. Así es como muchas personas descubren que tienen síndrome de Lynch”, explica el doctor Sussman.
Otras causas del cáncer colorrectal de aparición temprana.
Las condiciones hereditarias, como el síndrome de Lynch, explican apenas el 10% de los casos de cáncer colorrectal. El resto podría estar relacionado con factores de estilo de vida, aunque los investigadores todavía estudian las causas exactas.
“La mayoría de los investigadores cree que una gran parte de los casos de cáncer colorrectal de aparición temprana está relacionada con la obesidad durante la adolescencia. Y, quizá incluso más importante que la obesidad, con los hábitos alimentarios adquiridos en la infancia”, señala el doctor Sussman.
Posibles factores de estilo de vida asociados al cáncer colorrectal.
En la Clínica de Prevención de Cáncer Gastrointestinal de Sylvester, el doctor Sussman ha observado ciertos patrones entre los pacientes jóvenes con cáncer colorrectal. “Muchos de los hombres jóvenes que atiendo tienen antecedentes de tabaquismo o consumen con frecuencia comida rápida y alimentos ultraprocesados”, comenta.
Las investigaciones muestran que consumir grandes cantidades de carnes procesadas, como embutidos, tocino, salchichas o carnes curadas, aumenta el riesgo de cáncer. “Las personas que comen este tipo de carnes de manera habitual tienen una probabilidad mucho mayor de desarrollar cáncer colorrectal. El aumento del riesgo es enorme”, afirma.
El doctor Sussman recomienda seguir una dieta mediterránea, rica en alimentos integrales de origen vegetal, que incluya frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, aceite de oliva, cantidades moderadas de pescado y lácteos, y muy poca carne roja o alimentos procesados. Las dietas ricas en fibra también ayudan a prevenir el cáncer colorrectal.
Recomendaciones de detección: ¿es suficiente comenzar a los 45 años?
En mayo de 2021, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (U.S. Preventive Services Task Force) redujo de 50 a 45 años la edad recomendada para iniciar las pruebas de detección en adultos con riesgo promedio, debido al aumento del cáncer colorrectal de aparición temprana.
Las personas que tienen un padre, una madre o un hermano con cáncer colorrectal deberían comenzar aún antes. “Si tiene un familiar de primer grado con cáncer de colon, debería comenzar las pruebas a los 40 años, o 10 años antes de la edad en la que ese familiar fue diagnosticado, lo que ocurra primero”, explica el doctor Sussman.
Esto es especialmente importante para quienes tienen síndrome de Lynch. En estos casos, las pruebas de detección suelen hacerse con mayor frecuencia y comienzan mucho antes que en la población general. Las recomendaciones varían ligeramente según la mutación genética específica, pero pueden empezar incluso a partir de los 20 años.
La colonoscopia sigue siendo la mejor herramienta de detección.
Tenga o no síndrome de Lynch, seguir el calendario de pruebas recomendado por su médico es la mejor manera de prevenir el cáncer colorrectal. Durante una colonoscopia, los pólipos precancerosos pueden extirparse antes de que se conviertan en cáncer.
Cuando aparecen síntomas como sangrado rectal, pérdida de peso inexplicable o anemia sin causa aparente, el cáncer colorrectal puede encontrarse ya en una etapa más avanzada. “La mayoría de las personas con un pólipo grande o incluso con un cáncer de colon en etapa inicial no presenta síntomas”, afirma el doctor Sussman.
Debido al aumento del cáncer colorrectal en personas jóvenes, los médicos ahora prestan mucha más atención a estos signos. “Hace 20 años, si una persona joven consultaba por un poco de sangrado rectal, se asumía que eran hemorroides. Hoy sabemos que no siempre es así. Si el sangrado persiste, debe investigarse”, señala.
Prevención para todos, no solo para quienes tienen síndrome de Lynch.
Tenga o no una predisposición genética al cáncer colorrectal, muchos de los mismos cambios de estilo de vida pueden ayudar a reducir el riesgo:
- Dejar de fumar (incluye los cigarros electrónicos).
- Limitar el consumo de alcohol.
- Mantener un peso saludable.
- Permanecer físicamente activo.
- Evitar las carnes procesadas y priorizar los alimentos ricos en fibra.
Curiosamente, una estrategia de prevención específica para las personas con síndrome de Lynch tiene su origen en la química de los carbohidratos. Diversos estudios muestran que, cuando la pasta o el arroz se cocinan y luego se refrigeran antes de consumirse, parte de esos carbohidratos simples se transforma en almidones resistentes, que actúan de manera similar a la fibra dentro del organismo.
Cuando estos alimentos se consumen fríos o recalentados más tarde, contienen una mayor proporción de estos compuestos beneficiosos y menos azúcares simples.
“En los pacientes con síndrome de Lynch, parece que una alimentación rica en fibra tiene un efecto beneficioso con el tiempo”, afirma el doctor Sussman.
Un modelo de atención para personas de alto riesgo
Para atender mejor a las personas con predisposición hereditaria al cáncer colorrectal, la Clínica del Síndrome de Predisposición Genética de Sylvester ofrece planes personalizados de prevención y detección para pacientes con mutaciones conocidas o antecedentes familiares importantes.
Los especialistas actúan como una especie de segundo médico de atención primaria, enfocado exclusivamente en la prevención del cáncer.
El cáncer colorrectal de aparición temprana es una amenaza creciente, pero puede reducirse con pruebas genéticas, cambios preventivos en el estilo de vida y exámenes tempranos de detección.
“Hoy contamos con herramientas reales para prevenir que el cáncer llegue a desarrollarse. Y, aun cuando una persona no tenga una predisposición genética, tomar decisiones saludables desde temprano puede marcar una gran diferencia”, concluye el doctor Sussman.
Escrito por Wendy Margolin para Syvlester Comprehensive Cancer Center.
Tags: doctor Daniel Sussman, factores de riesgo de cáncer, genes de reparación del ADN, oncología gastrointestinal, predisposición genética, Sylvester Comprehensive Cancer Center ``