Cuando su período plantea un problema

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De un mes a otro, los ciclos menstruales pueden ser una leve molestia o sentirse como un verdadero dolor. Para las adolescentes, los períodos dolorosos o muy abundantes pueden ser debilitantes. Debido a esto, las mujeres jóvenes pueden no asistir a la escuela, practicar deportes, disfrutar de la natación ni sentirse cómodas con sus cuerpos en desarrollo.

Si usted es el padre o tutor de una preadolescente o adolescente que lucha por controlar los síntomas de su ciclo menstrual, hay muchas maneras de ayudarla. ¿Cómo puede saber si presenta los desafíos típicos de la pubertad o algo que necesita atención médica?

“Muchas niñas son tímidas, pero, sobre todo, las adolescentes más jóvenes cuando se trata de hablar con los padres sobre sus cuerpos”, afirma Judy Simms-Cendan, M.D., ginecóloga especializada en atención pediátrica y de adolescentes del University of Miami Health System.“A veces, las adolescentes no quieren hablar, por lo que es clave encontrar el momento y el lugar adecuados para hacerlo”.

¿Cuándo debería hablar con su hija?

Inicie una conversación en las siguientes situaciones:

  • Falta a la escuela cuando tiene su período.
  • No hace deportes ni otras actividades físicas o sociales porque sus períodos son demasiado dolorosos o abundantes.
  • En reiteradas ocasiones, mancha la ropa o las sábanas.
  • Cambia de humor de manera drástica durante sus períodos.
  • Tiene problemas de salud preexistentes, como convulsiones, que empeoran durante sus períodos.
  • Se siente muy cansada, su piel se ve pálida, se queja de los mareos y le duele la cabeza (signos de anemia).

En los días en los que el período es abundante, que suelen ser dos, la mayoría de las adolescentes no deben usar más de cinco toallas higiénicas por día. Los períodos menstruales no deben durar más de siete días por mes.

“Si compra más de 20 toallas higiénicas por mes para su hija, o si le pide las que son nocturnas durante más de dos o tres días, puede ser un indicio de que está sangrando mucho”, afirma la Dra. Simms-Cendan. La hemorragia abundante puede provocar anemia. “Si pide productos sanitarios para controlar la hemorragia más de una semana al mes, haría más preguntas”.

¿Qué puede hacer un ginecólogo por su hija?

Para abordar cualquiera de estas preocupaciones, la Dra. Simms-Cendan recomienda ver a su pediatra o proveedor de atención primaria, que puede derivarla a un ginecólogo pediátrico/adolescente.

El especialista puede solicitar hablar en privado con la paciente para obtener más información sobre sus períodos y síntomas relacionados. Este sentido de privacidad ayuda a las pacientes más jóvenes a sentirse cómodas al hablar con su proveedor de atención médica sobre temas delicados y vergonzosos.

Durante la consulta, el médico puede preguntarle sobre la frecuencia y la intensidad del flujo menstrual, los grados de dolor de los cólicos y las cefaleas, la cantidad general de energía y los medicamentos o técnicas que implementó para controlar el dolor. Un ginecólogo pediátrico/adolescente también puede preguntar sobre los tipos de productos menstruales que utiliza la paciente y hablar de productos alternativos (toallitas higiénicas, tampones, copas menstruales y ropa interior menstrual), que pueden ser más fáciles o más convenientes para ella.

En función de la descripción de los síntomas y problemas de la paciente, el ginecólogo puede recomendar uno o varios de los siguientes tratamientos:

  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) de venta libre (como Advil®, Motrin® y Aleve®) para aliviar el dolor, los cólicos y las cefaleas
  • AINE recetados
  • Modificación del horario o la dosis de los AINE para mejorar la eficacia
  • Almohadillas térmicas para aliviar los cólicos abdominales y de espalda
  • Ejercicio habitual, que puede aliviar el síndrome premenstrual y los síntomas menstruales
  • Ácido tranexámico (tratamiento nohormonal) para disminuir la cantidad de hemorragia
  • Suplementos de hierro o alimentación con alto contenido de hierro para pacientes anémicas o con deficiencia de hierro

Si estos enfoques no brindan suficiente alivio del dolor o si la hemorragia abundante no desaparece, el médico puede analizar el uso de hormonas. Algunas de estas hormonas (progesterona o progesterona más estrógeno) se utilizan a menudo para el control de la natalidad. Sin embargo, también pueden regular la menstruación y los cambios de humor relacionados con ella, reducir el flujo abundante, disminuir o eliminar los cólicos menstruales, aminorar la intensidad o la frecuencia de las cefaleas hormonales y mermar el acné hormonal.

Las opciones de terapia hormonal incluyen píldoras anticonceptivas, anillos vaginales, parches, inyecciones, dispositivos intrauterinos (DIU) e implantes subcutáneos.

“Estas son formas muy seguras y eficaces de tratar los cólicos menstruales. Muchas adolescentes los usan, aunque no tengan necesidad de métodos anticonceptivos, ya que no son sexualmente activas”, afirma la Dra. Simms-Cendan.

Si los períodos dolorosos o abundantes no desaparecen con el tratamiento, es posible que su proveedor de atención médica desee descartar otras posibles causas, como endometriosis, trastornos hemorrágicos, fibromas uterinos o pólipos. El médico puede recomendar una ecografía pélvica o análisis de sangre para determinar la cantidad de hormonas (tiroides) y las infecciones de transmisión sexual.

¿Cómo puede ayudar a su hija?

“Por suerte, hay muchos recursos que no existían cuando era más joven”, afirma la Dra. Simms-Cendan.

“Los libros, como los de la serie American Girls y The Care and Keeping of You, son excelentes para que las niñas los lean. Para las adolescentes con necesidades especiales, la web Healthy Bodies Toolkit, del Vanderbilt Kennedy Center, cuenta con excelentes recursos en inglés y español sobre higiene, cambios corporales e, incluso, seguridad personal”.

Si usted o su hijo adolescente necesitan hablar con un profesional de la salud, comuníquese con el consultorio de ginecología pediátrica y adolescente de UHealth al 305-243-4530.


Dana Kantrowitz es escritora colaboradora de UMiami Health News.


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