¿Esa quemadura necesita atención médica?

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Cada año, más de 450,000 niños y adultos en los EE. UU. y Canadá reciben tratamiento para lesiones por quemaduras. La mayoría de las quemaduras que producen dolor y cicatrices se pueden prevenir.

Más del 73 % de estos accidentes ocurren en el hogar, y cocinar es la causa número uno. También se producen quemaduras por sobreexposición al sol, radiación, ciertas sustancias químicas y contacto con la electricidad.

Con algunos cambios y medidas preventivas, usted y su familia pueden evitar las lesiones producidas por el contacto con superficies calientes en la cocina, por incendios causados por grasa y por humo. Cuando ocurren lesiones por quemaduras, es importante saber cómo actuar para minimizar el dolor y las cicatrices, y evitar infecciones. Las quemaduras menores pueden tratarse en casa con productos de venta libre y un cuidado adecuado de la herida. Las quemaduras más graves requieren atención médica inmediata.

Cómo evitar incendios en la cocina y quemaduras por contacto

  • Cocine solo cuando esté alerta y prestando atención.
  • Supervise a los niños en todo momento.
  • No permita que haya juguetes y otros objetos en el piso de la cocina mientras hace la comida.
  • Mantenga la estufa, el horno y el extractor de aire limpios para evitar la acumulación de grasa.
  • No use mangas holgadas cuando cocine.
  • Dé por sentado que todas las ollas y sartenes están calientes.
  • Tenga una tapa de sartén y guantes para horno cerca, así no tendrá que hurgar en los cajones si comienza un incendio.
  • Gire los mangos de las ollas y sartenes hacia la parte posterior de la estufa para evitar que se caigan.
  • Use utensilios de cocina aptos para microondas que permitan que el vapor salga del microondas.
  • Los recipientes de alimentos y bebidas pueden calentarse mucho en el microondas. Deje que la comida se enfríe un poco antes de tocarla, use guantes para horno y dígales a los niños que hagan lo mismo.
  • Use una tapa de sartén o un protector contra salpicaduras para evitar que la grasa salpique.
  • No salga de la cocina mientras está usando la estufa. No salga de la casa cuando el horno esté encendido. Si necesita salir, apáguelos.
  • Controle con regularidad la comida que se está cocinando para asegurarse de que no se queme ni se prenda fuego.

Cómo actuar ante un incendio en la cocina

Es conveniente tener un extintor de incendio de espuma dentro o cerca de la cocina. Revíselo cada seis meses para asegurarse de que siga funcionando. Suele haber un manómetro que indica la presión restante en el depósito.

  • NO le eche agua.
  • Cubra la sartén con una tapa o con una bandeja para hornear hasta que se enfríe.
  • No mueva la olla ni la lleve afuera para evitar quemarse.
  • Apague la estufa, el horno o el microondas.
  • Mantenga la puerta del horno o del microondas cerrada hasta que se enfríe.
  • Si el fuego continúa y tiene un extintor a mano, utilícelo con precaución, apuntándolo lejos de usted y de cualquier otra persona que esté en la casa.
  • Si el fuego se descontrola, salga de la casa y llame al 9-1-1. No vuelva a entrar. La inhalación de humo es peligrosa.

Cómo tratar quemaduras menores

Las quemaduras de primer grado son comunes y afectan solo la capa externa de la piel. Una quemadura menor como esta se parece a una quemadura solar, con o sin inflamación. Puede ampollarse y doler, pero no mide más de tres pulgadas de diámetro. Si no se tratan de inmediato y de manera adecuada, las quemaduras menores pueden dejar cicatrices.

  • Si la quemadura de primer grado es considerable o si la persona que se quema es un bebé o un anciano, busque atención médica inmediata en un centro de atención de urgencias o en una sala de emergencias. De lo contrario, las quemaduras menores se pueden tratar y cuidar en casa, siguiendo estos consejos para el cuidado de las heridas.
  • Enfríe la quemadura con agua corriente fría (no helada). Luego aplique con cuidado una compresa húmeda y fría hasta aliviar el dolor (unos 10 minutos).
  • Quítese rápida y suavemente cualquier prenda o ropa ajustada del área quemada antes de que la piel se inflame.
  • No rompa las ampollas que tengan líquido (que protegen la piel lesionada de infecciones). Si una ampolla se revienta, limpie con cuidado el área con agua a temperatura ambiente y un jabón suave, luego aplique una pomada o crema antibiótica (no un desinfectante para manos).
  • Una vez que la quemadura se haya enfriado bien, aplique vaselina, gel o loción de aloe vera, crema hidratante, o un ungüento o aerosol para aliviar quemaduras.
  • Envuelva, sin apretar, la quemadura con una venda de gasa estéril (no con algodón) para mantenerla limpia y evitar el contacto con otras superficies.
  • Si la quemadura causa un dolor leve, puede tomar un analgésico de venta libre, como ibuprofeno (Advil o Motrin), naproxeno sódico (Aleve) o acetaminofeno (Tylenol).
  • Proteja la zona afectada de la exposición solar.

Cómo actuar ante una quemadura grave

Las quemaduras de segundo y tercer grado son más graves y no deben tratarse únicamente con atención en el hogar. Estas quemaduras son profundas y de más de tres pulgadas de diámetro. Hacen que la piel se seque y se vea resquebrajada o chamuscada, posiblemente con manchas blancas, marrones o negras.

  • Llame al 9-1-1 de inmediato.
  • Mientras espera la ayuda de emergencia, asegúrese de que la persona que se quemó no esté en contacto con la fuente de la quemadura (el fuego, la superficie caliente o la fuente eléctrica).
  • Esté atento a los signos de shock, como desmayos, tez pálida o respiración superficial. Verifique que la persona esté respirando. Si no lo hace, realícele reanimación cardiopulmonar (RCP) o asistencia respiratoria si sabe cómo hacerlo.
  • Quítele cualquier objeto restrictivo, como joyas, cinturones y ropa ajustada, de las áreas quemadas del cuerpo.
  • Cubra la quemadura con un vendaje frío y húmedo o un paño limpio si tiene uno cerca.
  • Si es posible, eleve el área lastimada por encima del nivel del corazón.
  • No sumerja las quemaduras grandes y graves en agua.

Después del tratamiento en una clínica o en un hospital, siga sus instrucciones que le den para el cuidado posterior adecuado a fin de evitar infecciones y minimizar las cicatrices.


Escrito por Dana Kantrowitz, colaboradora de UMiami Health News. Contenido médico revisado por E. Robert Schwartz, M.D., médico especializado en medicina familiar de UHealth.