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Por Qué las Mujeres Tienen Más Infecciones Urinarias

6 min read  |  agosto 12, 2026  | 
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Las infecciones del tracto urinario (ITU) son una de las infecciones bacterianas más comunes, y representan millones de consultas médicas al año solo en Estados Unidos. Investigaciones recientes muestran que la prevalencia de estas infecciones va en aumento, y las infecciones recurrentes están impulsando parte de ese incremento.

Un estudio de 2025 acerca de las visitas de adultos en salas de emergencia entre 2016 y 2023 encontró que las infecciones urinarias se encontraban entre los diagnósticos infecciosos más frecuentes. Según un estudio previo, la incidencia de infecciones urinarias en Estados Unidos había aumentado más del 50% entre 1998 y 2011, con alrededor de 400,000 hospitalizaciones y un costo estimado de 2.8 mil millones de dólares en un solo año.

¿Por qué las mujeres son más propensas a desarrollar infecciones urinarias?

«Están más predispuestas a la infección», dice Raveen Syan, M.D., uróloga del University of Miami Health System. «Y no hay una sola causa. Es multifactorial.»

La biología juega un papel importante. Por un lado, las mujeres tienen menos barreras anatómicas que los hombres para protegerse de las bacterias. Tienen una uretra más corta (4 cm), en comparación con la uretra masculina (18 a 20 cm). Esto significa que patógenos como la E. coli pueden recorrer el conducto urinario más rápidamente, aumentando la probabilidad de que la bacteria se establezca antes de ser expulsada.

La abertura uretral de las mujeres también está mucho más cerca del ano, lo que aumenta la probabilidad de transferencia de bacterias fecales. Por eso se les enseña a las niñas desde pequeñas sobre los hábitos intestinales y la dirección correcta al limpiarse. Además, algunas personas pueden ser más propensas a las infecciones debido a diferencias en el revestimiento epitelial de la uretra femenina que «facilita que las bacterias se adhieran», agrega la Dra. Syan. «Es un ambiente (húmedo y cálido) que favorece el crecimiento bacteriano.» La abertura uretral masculina, por el contrario, es menos hospitalaria para las bacterias.

Pero no es solo la anatomía femenina lo que aumenta el riesgo de infecciones urinarias en las mujeres.

¿La menopausia aumenta el riesgo de infecciones urinarias?

Los cambios hormonales pueden crear un ambiente propicio para el desarrollo de infecciones urinarias.

El estrógeno, dice la Dra. Syan, es vital para mantener grueso y fuerte el epitelio vaginal y uretral. Pero cuando esa hormona importante disminuye debido a la perimenopausia o la menopausia, ese tejido protector se vuelve más delgado y frágil. La disminución del estrógeno también cambia el pH vaginal, haciéndolo menos ácido y más propenso a albergar bacterias y hongos dañinos.

De hecho, varios análisis publicados han revelado que las mujeres posmenopáusicas experimentan hasta 4 veces más infecciones urinarias que las mujeres premenopáusicas. Sin embargo, la terapia de estrógeno vaginal redujo las infecciones recurrentes hasta en un 75%, lo que subraya el papel crucial del estrógeno en este riesgo.

Pero el envejecimiento de la población no es necesariamente el culpable del preocupante aumento en las infecciones urinarias, particularmente en los casos recurrentes. «El gran problema es el sobretratamiento con antibióticos», dice la Dra. Syan. En otras palabras, urólogos, ginecólogos y médicos de familia se están encontrando con más casos resistentes al tratamiento. Grandes estudios de sistemas de salud en Estados Unidos muestran que aproximadamente entre el 15% y el 20% de las mujeres con una infección urinaria inicial experimentarán un segundo episodio dentro de un año, a menudo con bacterias cada vez más resistentes a los antibióticos en el segundo (y tercer) episodio.

La Dra. Syan dice que es importante consultar con su médico para determinar la diferencia entre una infección persistente (una que no desaparece) y una infección recurrente. «Si está experimentando 3 o más [infecciones] en 12 meses, o más de 2 en 6 meses, hay algo más ocurriendo y necesita que la revisen.»

El aumento en las infecciones urinarias resistentes al tratamiento ha llevado a actualizar las recomendaciones de tratamiento.

Las infecciones asintomáticas deben dejarse sin tratar. «Ahora recomendamos no tratarlas», agrega. Este cambio en las guías clínicas es el resultado directo del aumento de la resistencia a los antibióticos en los patógenos de las infecciones urinarias, particularmente la E. coli.

Las infecciones del tracto urinario no son inevitables, y existen muchos hábitos de estilo de vida que la Dra. Syan recomienda practicar tanto a mujeres como a hombres:

Esté atenta a los síntomas de una infección urinaria y busque ayuda ante una infección.

Los signos comunes incluyen:

  • orina turbia, con sangre o de color inusual
  • dolor, ardor o escozor al orinar
  • necesidad frecuente de orinar
  • calambres o dolor en la pelvis, orina con olor fuerte
  • fatiga y/o fiebre

Beba suficiente agua.

Recomienda alrededor de dos litros al día (unos ocho vasos de 8 onzas).

No aguante las ganas de orinar por períodos prolongados.

La Dra. Syan observa esto en niñas en edad escolar, pero también en profesionales (maestras y enfermeras), y en mujeres que evitan los baños públicos. Cuando se aguanta la orina por mucho tiempo, las bacterias tienen más tiempo para multiplicarse. Además, aguantarla reduce el proceso natural de limpieza que ayuda a mantener el tracto urinario libre de bacterias. «Escuche a su cuerpo», dice.

Tome un suplemento de arándano rojo.

No tratan las infecciones urinarias, pero pueden ayudar a prevenirlas. Un compuesto activo en el arándano rojo, las proantocianidinas tipo A (PAC), puede evitar que las bacterias de E. coli se adhieran a las paredes del tracto urinario.

Pregúntele a su médico sobre la D-manosa, un medicamento de venta libre.

No es un tratamiento de primera línea, pero puede prevenir infecciones recurrentes. Funciona adhiriéndose a las bacterias de E. coli y evitando que se peguen a las paredes del tracto urinario.

Considere el Hiprex, un medicamento antibacteriano que no es un antibiótico.

Se receta únicamente después de haber eliminado una infección activa, y sirve como terapia de prevención a largo plazo para detener las infecciones urinarias crónicas y recurrentes.

«Si sospecha que tiene una infección», agrega, «asegúrese de visitar a su médico y solicitar un análisis de orina. Es la única forma de confirmar si realmente hay bacterias presentes y saber si los síntomas no se deben a otros problemas.»


Escrito por Ana Veciana-Suarez. Revisado por Raveen Syan, M.D.


Referencias

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0735675725002037

https://www.nature.com/articles/nrmicro3432

https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11646599/

    Tags: Dra. Raveen Syan, ITU recurrente, menopausia e infecciones urinarias, prevención de infecciones urinarias

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