¿Qué es la “pelvis pandémica”?

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Durante el último año, los urólogos han visto un aumento en los pacientes que presentan un incremento anormal del número de micciones, vejiga dolorosa e infecciones urinarias, dolor de vejiga y dolor irradiado desde el coxis. Estas son solo algunas de las preocupaciones relacionadas con los músculos que rodean y sostienen el aparato urinario y la función intestinal, el llamado suelo pélvico.

¿Por qué más mujeres y hombres presentan disfunción del suelo pélvico?

Los médicos dicen que la pandemia puede ser la culpable.

“En mi consultorio, durante el año pasado, noté un aumento significativo en la gravedad de la disfunción del suelo pélvico”, dice Laura Martin, D.O., especialista en medicina pélvica femenina y cirujana reparadora de University of Miami Health System. “Es probable que sea el resultado del aumento del estrés en torno a la pandemia en medio de factores estresantes de la vida normal. El estrés emocional, como la ansiedad y la depresión, pueden contribuir a los trastornos del suelo pélvico. La actividad prolongada en una posición incorrecta, como estar sentado frente a la computadora todo el día, también puede causar desequilibrios que afectan el sistema musculoesquelético”.

Las pacientes que parecen estar más afectadas tienen síndrome de la vejiga dolorosa o cistitis intersticial, suelo pélvico de tono alto, disfunción miccional, síndrome del intestino irritable y necesidad imperiosa de orinar o un incremento anormal del número de micciones. Los hombres pueden verse afectados por los mismos problemas, aunque en general, con menos frecuencia.


“Los pacientes pueden estar experimentando otros problemas con síntomas similares, como infecciones urinarias o vaginales,
por lo que es importante hablar con un médico”, dice la Dra. Martin.

“También hay un subgrupo de pacientes con coxidinia, que es el dolor en la columna lumbar (región lumbar) que se siente normalmente en el coxis, pero puede remitirse al suelo pélvico. Los dolores localizados en la cadera también pueden remitir el dolor a los músculos del suelo pélvico”, explica Andrea Wood, una médica de rehabilitación pélvica certificada de la clínica de fisioterapia para trastornos del suelo pélvico de UHealth.

“Si usted tenía algún problema musculoesquelético o relacionado con la ortopedia antes de la pandemia, el aumento del aislamiento y estar en casa pueden haber agravado aún más estos problemas debido a la falta de variabilidad del movimiento y al aumento de las posturas prolongadas”, señala Wood. “Además, si tuvo COVID-19, toser aumenta la tensión en los músculos del suelo pélvico. La relación entre el diafragma (el músculo principal de la respiración) y los músculos del suelo pélvico puede provocar disfunción de los músculos del suelo pélvico, mayor riesgo de prolapso de órganos pélvicos y dolor de los músculos del suelo pélvico”.

Las disfunciones del suelo pélvico no solo pueden ser dolorosas y frustrantes, sino que también pueden provocar un mayor aislamiento social y autoestima baja. La Dra. Martin dice: “A menudo, estas afecciones tienen un impacto social, ya que pueden causar ansiedad, vergüenza o evasión de ciertas situaciones, especialmente si no hay un baño conocido cerca. También es importante reconocer el efecto negativo sobre la salud y el bienestar sexuales”.

No evite recibir ayuda debido a la vergüenza.

“Después de que un médico realice una evaluación para descartar otros problemas de salud, obtener una derivación a un fisioterapeuta de confianza que se especialice en salud pélvica puede ayudar a facilitar un programa de ejercicio individualizado que se adapte a sus necesidades. Un gran equipo médico comunicativo puede ayudar a comenzar a resolver enigmas de dolor como estos”, dice la Dra. Wood,

quien recomienda obtener una evaluación detallada de los músculos del suelo pélvico y la musculatura que lo rodea para diagnosticar la fuente del problema. “Esto puede ayudar a ahorrar tiempo y evitar que haga ejercicios a ciegas que puedan prolongar su afección, como los ejercicios de Kegel. Un error común es que los ejercicios de Kegel (contraer y relajar los músculos del suelo pélvico repetidamente) pueden ayudar a solucionar muchos problemas del suelo pélvico. A menudo, este no es el caso y, de hecho, pueden agravar el dolor pélvico. Aprender a relajar adecuadamente los músculos del suelo pélvico y abordar los desequilibrios musculoesqueléticos que rodean la pelvis a veces es más eficaz”.

Reducir el estrés puede ayudarlo a evitar y aliviar los trastornos del suelo pélvico.

La actividad física es una excelente manera de despejar la mente, pasar tiempo en la naturaleza, reducir el estrés en el cuerpo por estar sentado durante mucho tiempo y estimular la circulación sanguínea, todo lo cual puede ayudar a reducir los síntomas de ansiedad y depresión. Considere la posibilidad de realizar actividades relajantes como hacer yoga, caminar o nadar. Sin embargo, “debe tener precaución al considerar andar en bicicleta, ya que esta actividad puede causar más problemas en el suelo pélvico”, señala la Dra. Martin.

“Los ejercicios de salud mental como la meditación, la oración y la práctica de la gratitud y la compasión también son importantes para reducir el estrés”, dice ella. “Además de esto, puede recibir orientación de líderes religiosos o proveedores de salud mental que pueden ayudarlo a adquirir habilidades de afrontamiento cuando la vida se vuelve abrumadora”.

 


Dana Kantrowitz es escritora colaboradora de UMiami Health News.


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