¿Se siente obnubilado? Cómo combatir la obnubilación posterior a la COVID-19

Reading Time: 4 minutes

Los síntomas crónicos posteriores a la infección por COVID-19 pueden prolongarse durante semanas o incluso meses y van desde dolores de cabeza y dificultad para respirar hasta pérdida del olfato y cansancio. La afección posterior a la COVID-19 conocida como obnubilación o “niebla mental” puede ser particularmente frustrante y afectar la vida diaria.

La obnubilación puede incluir pensar y procesar información a una velocidad más lenta, dificultad para encontrar las palabras correctas, olvidos, confusión mental o sensación de aturdimiento, y problemas con la memoria. Estos síntomas pueden presentarse después de una forma de COVID-19 grave, leve o asintomática.

“La obnubilación posterior a la COVID-19 se manifiesta con frecuencia e interfiere en la mayoría de las tareas cotidianas, pero no se reconoce formalmente como una afección médica o psicológica”, explica Bonnie Levin, Ph.D., Directora de la División de Neuropsicología y Neurociencia Cognitiva y neuropsicóloga de University of Miami Health System. “Mi objetivo es examinar los componentes individuales y caracterizar completamente el conjunto de síntomas”.

“Lo que más ignoramos es por qué algunas personas presentan obnubilación prolongada y otras no”, dice. “Entre aquellas que presentan obnubilación, no hay coincidencia en cuanto a lo que está sucediendo y por qué. No tenemos una forma de diagnosticar obnubilación prolongada posterior a la COVID-19”.

Los investigadores han identificado las siguientes causas posibles de los síntomas de larga duración posteriores a la infección por coronavirus.

La obnubilación puede desencadenarse por una de estas causas o por una combinación de ellas.

  • Daño viral directo.
  • Lesión en los vasos sanguíneos (microvascular).
  • Alteraciones del líquido cefalorraquídeo (líquido que rodea el cerebro y la médula espinal).
  • Restos del virus que desencadenan una inflamación.
  • Virus latentes en el cuerpo (como el virus del herpes simple HSV1/HSV2 y el virus de Epstein Barr) que se reactivan.
  • Formación de respuestas autoinmunitarias que atacan por error a las células normales.
  • Alteraciones en la coagulación de la sangre a causa de la inflamación.

Las causas y los síntomas exactos de la obnubilación son difíciles de precisar porque también son efectos secundarios de muchas otras afecciones y enfermedades.

Los científicos están tratando de determinar si la obnubilación posterior a la COVID-19 es causada por los mismos mecanismos que desencadenan problemas neurológicos similares en pacientes que presentan alguna de las siguientes enfermedades o situaciones:

  • hepatitis C;
  • fibromialgia;
  • lupus;
  • VIH;
  • Epstein Barr;
  • menopausia;
  • conmoción cerebral;
  • deficiencias nutricionales (vitamina D, folato);
  • síndrome de taquicardia ortostática postural;
  • “síndrome del edificio enfermo” (causado por la contaminación del aire);
  • quimioterapia (lo que se conoce como “deterioro cognitivo posquimioterápico”).

“Sabemos que esto no es demencia y que no es una afección irreversible”, dice la Dra. Levin. “La ciencia sugiere que la obnubilación prolongada tras la COVID-19 tal vez sea reversible, y el paso del tiempo ayudará a aliviar los síntomas”.

Diez formas de combatir la obnubilación

Ya sea que esté tratando de evitar una forma grave de COVID-19 y obnubilación prolongada o que ya esté controlando estos síntomas, el consejo de los expertos es el mismo. Cuide su estado de salud general.

  1. Haga más actividad física. “Cuando se sienta físicamente débil, haga ejercicio. Cuando mejora su régimen de ejercicio, puede aumentar la fuerza y reducir la debilidad. Lo mismo sucede con la obnubilación”, dice la Dra. Levin. “Si no va al gimnasio, busque otras formas de hacer ejercicio (tanto cardiovascular como de fuerza) para apoyar su recuperación, en casa o al aire libre”.
  2. Mantenga su cerebro estimulado. “El compromiso mental reiterado puede mejorar la conciencia plena” afirma la Dra. Levine. La lectura, las actividades que invitan a la reflexión (como escuchar un podcast, crear artesanías o tocar un instrumento) y jugar juegos en los que intervenga la mente pueden desafiarlo a nivel cognitivo.
  3. Sea consciente de su bienestar emocional. No ignore los sentimientos de ansiedad, apatía o depresión. “Existe una relación entre el bienestar emocional y la salud cognitiva”, dice la doctora. El objetivo es motivarse para participar más activamente en su entorno, lo que puede ayudar a reducir el estrés y los signos de depresión. Evite aislarse y lleve una vida social activa.
  4. Duerma lo suficiente y bien. “Con COVID-19, es posible que sienta cansancio, por lo que no queremos recomendarle que duerma todavía más si ya está durmiendo mucho. Sin embargo, el sueño de calidad es sumamente importante para la recuperación” añade. “Implemente una buena higiene del sueño”.
  5. Mantenga un peso saludable. “La obesidad y la diabetes hacen que sea más probable que, una vez infectado, presente una forma grave de COVID-19 y tenga síntomas prolongados más graves”, dice la Dra. Levin.
  6. Mejore su alimentación. “Hay datos sobre nutrición y sobre cómo una alimentación saludable es fundamental para mantener la salud del cerebro”, explica ella. “Seguir la alimentación mediterránea siempre se recomienda para apoyar la función cognitiva y la longevidad. Una gran recomendación es mantener una alimentación con bajo contenido de azúcares añadidos y alimentos procesados y rica en flavonoides”.
  7. Reduzca su consumo de alcohol. Beber puede retrasar la recuperación de la COVID-19, de los síntomas prolongados y de muchas otras enfermedades agudas. El consumo moderado a excesivo de alcohol puede desencadenar inflamación, reducir la función cognitiva y la memoria, interferir en el sueño y agravar la depresión.
  8. Mantenga sus factores de riesgo cardiovascular bajo control. “La inflamación vascular es parte de algunos factores de riesgo, como la obesidad, la diabetes, el colesterol alto, las cardiopatías y la presión arterial alta”, dice la Dra. Levin. Puede hacer cambios en sus hábitos y en su alimentación para reducir la inflamación crónica.
  9. Desarrolle trucos cotidianos y herramientas de memoria para compensar. Cuando su memoria no funciona correctamente y tiene dificultades para mantenerse concentrado, puede ser difícil realizar las tareas diarias y cumplir con sus responsabilidades.

Para mantenerse encaminado, la Dra. Levin recomienda lo siguiente:

  • Hacer listas de tareas detalladas.
  • Utilizar estrategias de memoria y evocación.
  • Tomar notas y configurar recordatorios en el teléfono.
  • Evitar aceptar demasiadas obligaciones, para no abrumarse.

Para fomentar cambios duraderos en su rutina diaria y habilidades organizativas, pruebe el modelo de resolución de problemas Planear, Hacer, Estudiar, Actuar (Plan Do Study Act, PDSA).

“Prepare una estrategia, estudie, controle y actúe según sus observaciones”, dice la Dra. Levin. “Utilice dispositivos externos, como su teléfono, para registrar nueva información. Como ayuda para comprender y recordar la información, use técnicas de codificación multinivel, como asociar información nueva con la información sensorial que ya tenga. Use señales visuales (como notas recordatorias exhibidas en lugares clave o una canasta de ropa limpia colocada cerca del televisor). Designe áreas dentro de su hogar para almacenar y encontrar artículos de uso común que de otro modo podría perder”.

Recuerde que la obnubilación es temporal y que no todo está en su cabeza.

“Muchas personas presentan esta afección. Veo pacientes con todo tipo de cambios en el estado mental, incluidos pacientes con síntomas persistentes”, dice la Dra. Levin. “No asuma que, porque se siente exhausto, esto durará para siempre y no puede hacer nada al respecto”.


Dana Kantrowitz es escritora colaboradora de UMiami Health News.