Biopsia Líquida: Cómo Los Análisis De Sangre Están Transformando El Tratamiento Del Cáncer

Una “biopsia líquida” es un análisis de sangre mínimamente invasivo que busca material relacionado con el cáncer en el torrente sanguíneo, proveniente tanto de las células tumorales como del entorno que rodea al tumor. Ese material puede incluir ADN tumoral circulante (ctDNA, por sus siglas en inglés), células tumorales circulantes o determinadas proteínas. La biopsia líquida puede ayudar a los médicos a comprender la composición genética del cáncer de un paciente, monitorear cómo evoluciona con el tiempo y, en algunos casos, determinar si la cantidad total de la enfermedad en el organismo está disminuyendo como respuesta al tratamiento.
“La biopsia líquida nos permite comprender mejor, a través de una extracción de sangre convencional, la biología y las alteraciones genéticas asociadas a un determinado tipo de cáncer”, explica Gretel Terrero, MD, oncóloga médica especializada en cánceres gastrointestinales en Sylvester Comprehensive Cancer Center, parte de UHealth – University of Miami Health System. “Utilizo esta tecnología para tomar decisiones de tratamiento personalizadas y luego para evaluar si el tumor del paciente está respondiendo favorablemente”.
Lo que la biopsia líquida puede, y aún no puede, hacer hoy
“La biopsia líquida ha transformado radicalmente la forma en que abordamos el tratamiento del cáncer, y esperamos que continúe mejorando nuestra capacidad para tomar las mejores decisiones clínicas para cada paciente a lo largo de su recorrido con el cáncer”, señala la doctora Terrero.
Esta prueba no invasiva puede utilizarse de maneras en las que una biopsia de tejido no resulta posible. Proporciona información genética sobre un tumor en un plazo de siete a diez días, mientras que obtener esos mismos datos a partir de tejido puede tardar semanas. Además, puede realizarse con mucha mayor frecuencia y, en algunos casos, detectar material proveniente de tumores a los que no se les puede hacer biopsia porque son demasiado pequeños o están ubicados en zonas de difícil acceso.
Sin embargo, la biopsia de tejido sigue siendo indispensable, especialmente para el diagnóstico. “En los tumores sólidos, todavía es necesario confirmar el diagnóstico mediante una biopsia de tejido. La biopsia líquida no aporta información clave como el grado, la estructura tumoral u otros datos diagnósticos fundamentales”, explica Gina Z D’Amato, MD, oncóloga médica especializada en sarcoma y directora adjunta de investigación clínica de Sylvester.
Aun así, los médicos e investigadores de Sylvester ya utilizan la biopsia líquida de forma rutinaria en distintos tipos de cáncer y continúan explorando nuevas aplicaciones mediante ensayos clínicos y otros estudios.
Respuestas más rápidas para pacientes con cáncer de pulmón
Raja Mudad, MD, oncólogo médico especializado en cáncer de pulmón en Sylvester y director médico de Sylvester at Doral, utiliza la biopsia líquida para definir el tratamiento de sus pacientes.
Existen diversas mutaciones en el cáncer de pulmón que pueden tratarse con terapias específicas, por lo que es habitual esperar los resultados de las pruebas de ADN antes de iniciar el tratamiento. Antes, esto implicaba esperar varias semanas mientras se analizaba el tejido obtenido por biopsia. “Con la biopsia líquida, tomamos una muestra de sangre y obtenemos los resultados en unos siete días”, explica el doctor Mudad. “Esto me permite determinar mucho más rápido el tratamiento adecuado”.
Aunque los resultados de la biopsia de tejido y de la biopsia líquida coinciden en más del 90% de los casos, algunas mutaciones solo pueden detectarse mediante tejido. “Realizamos ambas pruebas, y la biopsia de tejido sigue considerándose el estándar de referencia”, señala el doctor Mudad. Añade que, si la biopsia líquida no detecta mutaciones, espera los resultados del tejido antes de confirmar el tratamiento.
El doctor Mudad utiliza la biopsia líquida para detectar mutaciones en cáncer de pulmón desde 2013, cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó la primera prueba de este tipo.
“En los últimos años, la biopsia líquida se ha vuelto cada vez más precisa y capaz de detectar niveles mucho más bajos de células tumorales”, afirma. “A medida que las pruebas se vuelven más sensibles, también podemos detectar enfermedad residual mínima, es decir, si todavía circulan células cancerosas en pacientes que ya están recibiendo tratamiento”.
Esto ha llevado a incorporar biopsias líquidas junto con los estudios de imagen de seguimiento rutinarios. Según el doctor Mudad, la biopsia líquida puede detectar células tumorales circulantes hasta seis meses antes de que aparezca algo visible en una tomografía o resonancia. “Estamos detectando las recurrencias mucho antes”, señala.
El potencial de la biopsia líquida en el sarcoma
El sarcoma es un cáncer del tejido conectivo con más de 150 subtipos distintos y puede originarse prácticamente en cualquier parte del cuerpo. También puede propagarse a zonas difíciles para realizar biopsias, y las lesiones metastásicas suelen desarrollar mutaciones que las hacen resistentes al tratamiento. Aunque las imágenes permiten observar si un tumor crece o disminuye, no ofrecen información detallada sobre las lesiones, como si se han vuelto resistentes al tratamiento o qué nuevas mutaciones han desarrollado.
En el caso del sarcoma, la biopsia líquida tiene un gran potencial para ayudar a personalizar tratamientos, monitorear la respuesta del paciente e identificar mutaciones asociadas con resistencia terapéutica, todo a partir de una simple extracción de sangre.
“Con la información de una biopsia líquida, podría evitarse el uso de un medicamento que no va a funcionar o iniciar antes uno que sí podría ser efectivo”, explica la doctora D’Amato.
Esto puede ser especialmente importante cuando un paciente desarrolla resistencia al tratamiento.
Debido a que distintas lesiones metastásicas pueden presentar mutaciones diferentes, los médicos tendrían que realizar una biopsia a cada una para saber qué alteraciones están presentes. “Eso simplemente no es viable”, afirma la doctora D’Amato. “Pero con una biopsia líquida, es posible detectar distintas mutaciones provenientes de varios tumores al mismo tiempo”.
La doctora D’Amato y sus colegas están investigando diversas maneras de utilizar la biopsia líquida para mejorar la atención del sarcoma. Uno de sus estudios evalúa si ciertos biomarcadores presentes en la sangre de pacientes con un subtipo específico de sarcoma pueden predecir qué tratamiento será más efectivo. También está analizando si una biopsia líquida ya aprobada para otro tipo de cáncer puede utilizarse para medir la respuesta al tratamiento y cómo se compara con las imágenes convencionales.
“Para el paciente es mucho más sencillo hacerse un análisis de sangre que una tomografía, y además podemos realizarlo con mayor frecuencia”, señala. “Si comprobamos que la biopsia líquida se correlaciona con lo que muestran las imágenes, eso podría traducirse en menos estudios y en cambios de tratamiento más tempranos cuando este no esté funcionando”.
Otro investigador de Sylvester, el Jonathan C Trent, MD, PhD, director del programa de investigación molecular de sarcoma y profesor de oncología médica en Miller School of Medicine de University of Miami, está estudiando cómo utilizar la biopsia líquida para detectar cuándo un cáncer se ha vuelto resistente a un tratamiento y cuál terapia tendría más probabilidades de ser efectiva.
Avances en cáncer de páncreas y próstata
Los médicos investigadores de Sylvester también están explorando otras aplicaciones de la biopsia líquida para:
- Determinar opciones de quimioterapia más personalizadas para pacientes con adenocarcinoma pancreático metastásico. La doctora Terrero, quien también es directora asociada de alcance comunitario del Sylvester Pancreatic Cancer Research Institute y becaria K12 del Programa Calabresi de Desarrollo Profesional en Investigación Clínica Oncológica de Sylvester, está estudiando si biopsias líquidas seriadas (realizadas a lo largo del tiempo) pueden identificar tempranamente qué pacientes no están respondiendo bien a la quimioterapia y podrían beneficiarse de un cambio de tratamiento.
- Seleccionar el tratamiento más adecuado para tumores pancreáticos. El Jashodeep Datta, MD lidera investigaciones sobre ADN tumoral circulante para identificar patrones genéticos que ayuden a predecir qué pacientes responderán mejor a determinados tratamientos.
- Identificar qué pacientes requieren tratamientos agresivos para cáncer de próstata. Sanoj Punnen, MD encabeza un equipo que busca orientar el tratamiento del cáncer de próstata combinando biopsia líquida con técnicas de resonancia magnética.
¿Puede utilizarse la biopsia líquida para detectar cáncer en personas sanas?
Actualmente, solo una biopsia líquida cuenta con aprobación de la FDA para detección de cáncer. Aprobada en 2024, esta prueba se utiliza para detectar cáncer colorrectal mediante la identificación de ctDNA en sangre.
Sin embargo, tiene menor capacidad de detección que una colonoscopia. Solo identifica alrededor del 13% de los pólipos precancerosos, es decir, las lesiones que podrían extirparse durante una colonoscopia para evitar que se conviertan en cáncer.
Algunas compañías comercializan análisis de sangre de “biopsia líquida” afirmando que pueden detectar múltiples tipos de cáncer. Aunque estas pruebas han generado gran expectativa, no cuentan con aprobación de la FDA ni existe evidencia de que ayuden a salvar vidas, advierte el doctor Mudad.
En general, la biopsia líquida sigue siendo menos sensible y precisa que la de tejido y otros métodos de detección. Además, en etapas tempranas del cáncer puede no haber suficiente ADN tumoral circulante como para detectarlo.
“A veces el término biopsia líquida puede ser engañoso: realmente no se utiliza para diagnosticar cáncer y no reemplaza la biopsia de tejido”, explica el doctor Mudad. “Hasta que existan datos que demuestren que estas pruebas contribuyen a curar cánceres, no recomendamos realizar detección rutinaria mediante ADN tumoral circulante”.
Hacia dónde avanza la ciencia
La tecnología de biopsia líquida está evolucionando rápidamente. Hoy puede detectar cantidades cada vez menores de ADN tumoral circulante y otros marcadores relevantes, mientras que la integración con inteligencia artificial permite analizar datos genómicos cada vez más complejos. Los investigadores imaginan un futuro en el que la biopsia líquida forme parte habitual de las consultas oncológicas.
“Nuestro trabajo busca comprender la dinámica, limitaciones y enorme potencial de la biopsia líquida, y aplicar estos hallazgos en nuestras clínicas para que los pacientes vivan más y mejor”, afirma la doctora Terrero. “El objetivo es poder utilizarla de forma rutinaria y decirle a cada paciente: ‘Acabo de conocerlo, pero gracias a los resultados de su biopsia líquida, creo que este podría ser el tratamiento más adecuado para usted’”.
Para investigadores que llevan años enfrentando las limitaciones de las biopsias de tejido, estos avances representan una enorme oportunidad.
“Las posibilidades son inmensas”, concluye la doctora D’Amato. “Esto es exactamente lo que soñaba desde que inicié mi formación en oncología en 2001. La biopsia líquida tiene el potencial de personalizar verdaderamente el tratamiento para muchos pacientes con cáncer”.
Escrito por Rochelle Broder-Singer.
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