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Consejos de un Experto: Cómo Hacer Amigos de Adulto

7 min read  |  julio 17, 2026  | 
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La amistad es uno de los mayores tesoros de la vida. Sin embargo, hacer —y mantener— amistades puede ser un verdadero reto en el siglo XXI.

De hecho, los expertos en salud mental llevan años advirtiendo sobre una “recesión de amistad”. Durante las últimas tres décadas, el número de amigos cercanos que tienen los estadounidenses, así como el tiempo que pasan con ellos, ha disminuido de manera constante. Una encuesta de 2021, seguida de un estudio complementario en 2024, encontró que el porcentaje de personas sin amigos cercanos se multiplicó por más de cinco: pasó del 3% en 1990 al 17% en 2024. Los círculos amplios de amistad también se han reducido considerablemente. En 1990, el 33% de los estadounidenses afirmaba tener 10 o más amigos cercanos; hoy esa cifra es del 13%.

No sorprende entonces que, en 2023, el entonces director general de Salud Pública de Estados Unidos, el Dr. Vivek Murthy, declarara una epidemia nacional de soledad. Advirtió que aproximadamente la mitad de los adultos estadounidenses experimenta niveles considerables de soledad. Esta sensación de aislamiento puede rastrearse hasta el alejamiento gradual de la vida comunitaria que antes se encontraba en organizaciones cívicas y vecinales, clubes sociales, grupos de pasatiempos y lugares de culto.

Y ese aislamiento puede afectar la salud física, mental y social.

“Las amistades satisfacen una necesidad importante que todos tenemos”, explica Daniel E. Jimenez, Ph.D. psicólogo y proveedor de salud conductual de UHealth – University of Miami Health System. “Los amigos nos ayudan a llevar la carga. Nos ayudan a celebrar y, en un nivel más profundo, reflejan quiénes somos.”

Varios estudios y metaanálisis subrayan cómo las amistades que brindan apoyo reducen la depresión, la ansiedad e incluso los riesgos de salud a largo plazo. Una revisión de 2023 que analizó 38 estudios encontró que socializar con amigos puede predecir un mejor bienestar, y que los amigos que brindan apoyo actúan como un amortiguador frente a los problemas de salud mental. Esto se cumplió en distintos países y grupos de edad.

“Al final del día”, agrega Jimenez, “somos seres sociales. No estamos hechos para vivir solos por períodos prolongados. Necesitamos la compañía de los demás.”

Sin embargo, hacer y mantener amigos nunca ha sido tan difícil. En esta era de comunicación virtual constante, la conexión humana real se ha ido erosionando poco a poco. Las razones son varias. Jimenez menciona las mayores exigencias laborales y familiares, los desplazamientos más largos, la reducción del tiempo libre, la mayor movilidad y la pérdida de rituales compartidos.

En otras palabras, la vida se ha vuelto más estructurada y apresurada.

Sin embargo, hacer y mantener amigos requiere justamente lo contrario: tiempo sin estructura, conversaciones espontáneas y momentos tranquilos para compartir confidencias.

La tecnología tampoco ha ayudado. Las redes sociales “pueden calmar el impulso momentáneamente”, como lo describe Jimenez, pero son un sustituto pobre de la interacción cara a cara. “Nos hemos acostumbrado a hacer todo desde casa. Compramos desde casa, tomamos clases desde casa, trabajamos desde casa. Realmente ya no vemos a las personas en persona.”

Además, se ha perdido lo que se conoce como “terceros espacios”: esos puntos de encuentro comunitarios, informales pero esenciales, distintos del hogar y el trabajo, donde las personas se reúnen para socializar. Esto incluye clubes comunitarios, ligas deportivas de parques, clases para adultos en bibliotecas, iglesias y sinagogas. En el pasado, estos eran los lugares donde los adultos solían hacer amigos después de terminar la escuela o la universidad.

Sin embargo, el aislamiento social no es inevitable. Con un poco de esfuerzo, cualquier persona puede hacer nuevos amigos y cultivar las amistades existentes. “La amistad”, dice Jimenez, “requiere tanto atención como intención. Hay que trabajar en ella.”

Aquí están sus sugerencias:

Sea proactivo.

Únase a un club o una liga. Asista a la Noche de Trivia en la librería. Participe en charlas en la biblioteca. Salga —pero no lo haga al azar. Elija su actividad con cuidado. Si hace lo que le gusta, es mucho más fácil hacer amigos porque compartirá un interés en común.

“Me enfoco mucho en los pasatiempos porque tener un pasatiempo es la forma más rápida y fácil de conocer personas a las que les gusta lo mismo que a usted”, dice Jimenez. “Eso crea una buena base.”

Incluso si no tiene un pasatiempo, persiga ese interés que siempre ha querido explorar. ¿Le llama la atención la pintura? Inscríbase en una clase de arte. ¿Está pensando en el entrenamiento de fuerza? Únase a un gimnasio.

Aproveche su exposición a otras personas.

Esto es especialmente útil para los padres que pasan todo su tiempo libre en las actividades de sus hijos. Los padres suelen compartir muchos intereses en común. Si ya está al borde de la cancha o junto a las líneas laterales, conversar con otro adulto sobre las posibilidades del equipo siempre es un buen tema para iniciar una conversación.

Dé el primer paso.

Preséntese. Sea curioso y haga preguntas. Muestre interés por los demás. Intercambien información personal. Planeen reunirse en una fecha futura. “Sé que algunas personas pueden sentirse incómodas socialmente al principio, pero considere que otros sienten lo mismo”, dice Jimenez. “Mientras más lo haga, más fácil se vuelve.”

Diga que sí tanto a invitaciones formales como informales, aunque implique salir de su zona de confort.

“Quítese la presión de encima. No piense en tratar de conocer a su próximo mejor amigo”, dice Jimenez. “Simplemente va a pasar un buen rato.”

Invierta en sus amistades.

Programe encuentros regulares en persona. Llame, envíe mensajes, haga videollamadas. No tenga miedo de tomar la iniciativa para organizar planes. Muchas amistades se desvanecen con el tiempo por falta de contacto, así que aunque solo tenga cinco minutos para llamar, hágalo.

Programe actividades que su amigo o grupo de amigos disfrutarán. Jimenez conoce a varios hombres que reservan un fin de semana cada año para reunirse y hacer su draft de Fantasy Football. Pasan toda la temporada, y más, hablando de los partidos, las lesiones de los jugadores y la estrategia de juego.

No tiene que ser fútbol americano, por supuesto. Puede que usted prefiera Dungeons & Dragons o un partido de pickleball.

Modere sus expectativas.

En otras palabras, “no tiene que ser el alma de la fiesta. No tiene que haber una conexión instantánea.” Cultivar una amistad toma tiempo.

Además, reconozca que una sola persona no necesariamente cubrirá todas sus necesidades de amistad. Un amigo puede ser su compañero de deportes, otro su compañero de inversiones, y un tercero puede ser el acompañante ideal para una noche en el ballet.

“No hay un número mágico de cuántos amigos hay que tener, ni una fórmula mágica”, dice Jimenez. “Puede tener a alguien que lo acompañe en las buenas y en las malas, o puede tener un grupo que sea su equipo incondicional. Varía según cada persona.”


Escrito por Ana Veciana-Suarez. Revisado por Daniel E. Jimenez, Ph.D.


Referencias

https://www.americansurveycenter.org/download/may-2021-american-perspectives-survey/

https://www.frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2023.1059057/full

Tags: amistad y salud mental, cómo conocer gente, conexión social, Daniel E. Jimenez Ph.D., recesión de amistad

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